El ’Plan B’ de reforma electoral no tiene para cuándo discutirse en el Senado… Y aunque se escuchan todas las voces que se han unido a los cuestionamientos, el oficialismo lanzó la advertencia de que no se dejará presionar.
Ayer, tras la cancelación de la discusión en comisiones por falta de acuerdo con el Partido del Trabajo (PT), los presidentes de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos afirmaron que ya no solo son sus aliados, sino la academia, los presidentes municipales, gobernadores, el Instituto Nacional Electoral y organizaciones empresariales los que han hecho planteamientos a la propuesta.
“No nos está llevando la premura del tiempo ni ninguna presión política, que quede claro: Nadie va a presionar al Senado para que dictaminemos de una u otra manera.
“Con todo respeto escuchamos sí, argumentos, posturas, posiciones, pero se va a respetar la voluntad de la mayoría en este Senado de la República”, advirtió Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, en conferencia de prensa.
Alberto Anaya, presidente del Partido del Trabajo (PT) y coordinador de esa bancada en la Cámara alta, afirmó que ellos mantienen condicionado su voto a la modificación de la fecha de revocación de mandato, pues la iniciativa propone que sea en junio del tercer o cuarto año de gobierno.
“El partido está claro que el debate de fondo es el tema de la fecha, y son temas que se están revisando”, dijo luego de reunirse -de forma privada- con Ignacio Mier, coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política.

