
Las máximas autoridades del futbol instaron a las 32 selecciones que se preparan para competir en la Copa del Mundo a concentrarse en el deporte y evitar dar lecciones de moralidad.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y la secretaria general del organismo, Fatma Samoura, enviaron una carta pidiendo a los equipos dejar que el futbol ocupe un lugar central antes que los medios se centren intensamente en los técnicos y jugadores, cuando se anuncien las listas oficiales de convocados de las selecciones.
¡Por favor, concentrémonos ahora en el futbol!, escribieron Infantino y Samoura al exhortar a las 32 federaciones que no permitan que el deporte sea arrastrado a todas las batallas ideológicas o políticas que existen.
La elección de Qatar en 2010 como sede de la Copa provocó un escrutinio sobre el trato que da a los trabajadores migrantes mal pagados, necesarios para la construcción de proyectos que cuestan decenas de miles de millones de dólares y sus leyes que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo.
Ocho selecciones europeas se comprometieron a que sus capitanes usen brazaletes con forma de corazón, aunque violen las reglas de la FIFA, para apoyar una campaña contra la discriminación.