Una de las revelaciones más impactantes que nos ha dejado el testimonio de Britney Spears ante la jueza que estudia la revisión de la tutela legal a la que vive sometida desde hace una década es que la cantante se plantea demandar a sus familiares en un futuro por lucrar supuestamente a su costa e impedirle recuperar su independencia.
La princesa del pop también advirtió en su comparecencia de la semana pasada que no le extrañaría que alguno de ellos se opusiera a que le permitan controlar su fortuna personal o su carrera, y ahora su hermana pequeña Jamie Lynn Spears ha prometido que ella no será quien lo haga.
La también actriz y cantante sabe que muchos de los fans de Britney esperaban que apoyara más abiertamente el movimiento que reclama el final de la tutela de la artista y aclaró que no había roto el silencio por una cuestión de respeto.
"Pero ahora que ella ha hablado claramente y ha dicho lo que necesitaba decir, siento que puedo seguir su ejemplo y decir lo que siento que tengo que decir", dijo Jamie, que aseguró no se atrevería jamás a criticar la forma en que Britney elige vivir su vida o ponerle trabas a su sueño de convertirse en madre de una niña.
"Desde el día en que nací, solo he querido, adorado y apoyado a mi hermana. A ver, ¡es mi maldita hermana mayor! Por encima de toda esta mi**da".
Jamie se siente muy orgullosa de la famosa estrella de la música
por haber usado su voz para pedir que se le permita buscar nuevo
asesoramiento legal, tal y como ella misma le había aconsejado que
hiciera hace tiempo en el marco de "una conversación privada entre
hermanas".