José Luis Camacho Acevedo
Leí una primicia del
libro que estará en librerías a partir del miércoles 11 del presente.
¿De qué le sirve a los lectores mexicanos un texto
elaborado con la gran intuición política que caracteriza al periodista Jorge
Fernández Menéndez?
Si Julio Scherer Ibarra realizó
en su paso por el gobierno de AMLO un uso poco ético del poder para hacer
negocios, es solo una cuenta más del
rosario de corrupción que, cada vez con mayores dimensiones, se descubre ya con
una infamante frecuencia, en el gobierno que encabezó a Andrés Manuel López
Obrador.
Una cuenta más de ese
rosario con la peculiaridad de que se hace desde la experiencia de alguien que
estuvo muy cerca del afecto y la confianza del entonces presidente de México,
que al parecer perdió por las intrigas de sus compañeros, mismos que hoy deben
estar aterrados por la noticia de que AMLO sería citado por la Corte de
Brooklyn por sus nexos en el caso de las tropelías de apoyo a terroristas de
Nicolás Maduro.
CONFIRMADO: El Tribunal de Distrito
de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, donde se llevará el
juicio al exdictador Nicolás Maduro, ya giró un citatorio a Andrés Manuel López
Obrador para que comparezca, en un principio, en calidad de testigo. (Latitud Megalópolis)
Es
un Subpoena Ad Testificandum que requiere la comparecencia física para
testificar.
Esa nueva denuncia es la utilidad social de un texto que recopila la “venganza” de alguien que fue defenestrado de una manera por demás desaseada por el círculo cercano de AMLO.
Al respecto dice Proceso:
“En Ni venganza ni perdón (Planeta 2026) Julio
Scherer Ibarra relata desde dentro cómo se ejerció el poder en el sexenio de Andrés
Manuel López Obrador: decisiones, lealtades, intrigas y control. Un testimonio
incómodo que busca dejar memoria del ejercicio del poder en México.
Escrito junto con el periodista Jorge Fernández Menéndez, el libro reconstruye desde dentro la relación personal y política entre Scherer Ibarra y Andrés Manuel López Obrador, una cercanía forjada durante años de oposición y consolidada en los primeros años del sexenio, cuando el autor se convirtió en una de las figuras clave del proyecto gubernamental.
Desde su prólogo, el
libro fija el tono: no es un ajuste de cuentas ni un ejercicio de
autoexculpación, sino un testimonio sobre cómo el poder transforma vínculos,
impone silencios y convierte la proximidad en estigma. “La cercanía es un
privilegio, pero también es una condena”, escribe Scherer Ibarra al reflexionar
sobre las amistades con los hombres públicos y el precio que suelen exigir.”
Tengo en mi poder
una relatoría de lo que fue la fiesta celebrada en la hacienda Jajalpa, Estado
de México, por polémico abogado Juan Collado con motivo de la boda de su hija.
Nombres y una serie
de comentarios sobre las actitudes burlescas del poder de AMLO y festivas por
la impunidad que tenían hasta esos momentos.
Enrique Peña Nieto, Carlos Romero Deschamps, Raúl Salinas
de Gortari, José Narro, el Jefe Diego, se contaron entre los invitados.
Muchos de los asistentes
a ese evento, debido a tener sobre ellos acusaciones de corrupción, tráfico de
influencias y otras conductas punitivas, fueron puestos finalmente en algunas
de las cárceles de nuestro país.
A propósito de lo que se menciona en el adelanto que
conocí del libro escrito por Jorge Fernández y Julio Scherer, uno de los
personajes que se convirtieron en presos después de asistir a la mencionada
fiesta, fue obviamente, el abogado Juan Collado.
Y Scherer Ibarra menciona
las “ofertas” que Collado le hizo entonces al poder para salir de la prisión.
Con la relación de nombres que tuvieron, o siguen teniendo relación con Juan Collado, y por las denuncias que hace Scherer Ibarra, la pregunta que flota en el ambiente político, empresarial y social del país es la siguiente:
¿Quién merece después de ser mencionado como amigo o cómplice del
gobierno que encabezó López Obrador, el perdón?
No todo lo que se descubre en materia de corrupción
pública o privada merece el beneficio del perdón.

