
Aunque sin efectos graves sobre México por el momento, los anuncios arancelarios de Donald Trump dividieron opiniones entre los partidos políticos en el Poder Legislativo.
El líder del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, consideró que con esas medidas a México “le llueve sobre mojado, con una economía que suma cuatro meses en picada, a consecuencia de factores como la reforma judicial”.
El panista urgió a salvar a la industria automotriz, porque están en riesgo 4.5 millones de empleos. Por ello, casi al mismo tiempo en el Senado y en la Cámara de Diputados, los panistas anunciaron un paquete de medidas, que contiene estímulos fiscales como la deducibilidad del costo del pago de aranceles, evitar el pago del ISR, del impuesto sobre autos nuevos, eliminar el IEPS y establecer el seguro de desempleo.
El líder de los diputados panistas, José Lixa, dijo que “se agota el reloj de arena que nos pone cada mes Estados Unidos, con la inactividad de un gobierno de México al que no se le conoce una acción concreta”.