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Lo de siempre: un mundial donde lo que importa es el dinero

por José Luis Camacho
05-03-2026

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Apenas ayer comentamos en este espacio que el riesgo de que pudieran cometerse actos terroristas durante el desarrollo del campeonato mundial de fútbol que está a solo 97 días de iniciarse en el estadio Banorte de la Ciudad de México, se ha incrementado debido a lo cruento y al parecer largo conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán.


El peligro de que pudieran cometerse deleznables acciones durante su calendario de juegos, ahora es más posible que se pudieran dar en el vecino país que en el nuestro, después de los cuestionamientos que se dieron a raíz de los disturbios que causó en Guadalajara la violenta reacción del CJNG provocada por el abatimiento de su líder Nemesio Oseguera, mismos que propiciaron versiones de una posible cancelación de la Perla Tapatía a manera de ciudad sede.


Y, como siempre ha sido, los intereses económicos se anteponen a cualquier motivación deportiva en un evento que solamente es superado en esplendor y número de audiencia por los Juegos Olímpicos.


Para la mafia conformada en la cúpula de la FIFA, lo que sigue siendo el móvil original son las ganancias que, por todos conceptos, genere el acontecimiento deportivo que será inaugurado en la capital de nuestra nación.


Recupero las precisas observaciones que hizo ayer Alejandro Envila en su columna que publica en el diario Eje Central:


“El Mundial de Fútbol dejó de ser una fiesta deportiva unificadora para convertirse en un negocio abusivo que divide porque discrimina. Los precios de las entradas son un insulto y además, la FIFA fue convertida por Gianni Infantino en la meretriz del presidente de los Estados Unidos.”


La revista Referee publica lo siguiente:


“A menos de 100 días del inicio de la Copa del Mundo, la Ciudad de México enfrentó un escenario que nadie había previsto: cancelaciones masivas de reservaciones hechas por la FIFA. De acuerdo con la Asociación de Hoteles de la capital, el 40% de las habitaciones solicitadas por el organismo fue cancelado, incluso en hoteles donde tenían bloques completos apartados.


El resultado es contundente: desde hace días, "hay más cancelaciones que nuevas reservaciones", y la ocupación apenas ronda el 30% de las más de 60 mil habitaciones disponibles en la ciudad. La caída sorprendió al sector turístico, que ahora deberá ajustar estrategias para evitar un golpe mayor cuando llegue el torneo.

 

En este contexto, Donald Trump volvió a acaparar reflectores con una frase que terminó por sumar más tensión al asunto. Al ser cuestionado sobre la Selección de Irán y su presencia en el torneo, el mandatario aseguró que “realmente no le importa” si el conjunto asiático decide presentarse o no.”

 

En medio de un conflicto que no deja de escalar, surgió la posibilidad de que Irán renuncie a la Copa del Mundo debido a los señalamientos y presiones del gobierno estadounidense. Lo que parecía un problema diplomático aislado ya alcanzó al futbol, con la FIFA intentando contener un escenario que podría afectar el calendario y hasta las sedes del certamen.

 

Así, las sombras del terrorismo se ciernen sobre la Copa del Mundo que, parece que con un alto riesgo de seguridad (mañana comentaremos el papel de Omar García Harfuch en el citado Mundial), habrá de iniciarse en el estadio Banorte.


Un inmenso barracón varias veces remozado y cuyo nombre, por cuestiones de dinero, ha pasado de haber sido inicialmente Guillermo Cañedo, para luego por disputas entre las familias Cañedo y Azcárraga, se llamó Estadio Azteca y finalmente se llamará Banorte, como una moneda de cambio por el financiamiento que esa institución para ponerlo en condiciones de ser un empastado a la altura de una Copa Mundial.


¡A pesar de todo, el mundo finalmente es un balón aún en medio de guerras y narcotráfico!