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Los Tocables Derecho de piso

por Héctor Guerrero
03-04-2025

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Esa práctica es comúnmente asociada a la extorsión criminal, en la que grupos delictivos obligan a comerciantes y empresarios a pagar una cuota periódica a cambio de "protección" o simplemente para poder operar sin represalias.

 Esta práctica ilegal, común en diversos países, impone un ambiente de miedo e inseguridad en el que los extorsionadores se benefician de manera coercitiva a costa del trabajo de otros.

Esta lógica de extorsión tiene hoy un máximo exponente: Donald Trump.

A través de la imposición arbitraria de aranceles a países aliados y socios comerciales, el presidente estadounidense recetó una estrategia que recuerda al "derecho de piso": imponer costos adicionales bajo la amenaza de represalias económicas si los afectados no cumplen con sus exigencias.

Los aranceles anunciados recientemente por Trump afectan a diversos sectores económicos, incluyendo el acero, el aluminio y la industria automotriz. Aunque México y Canadá han sido eximidos de ciertas tarifas dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), siguen sujetos a otras restricciones comerciales que funcionan como un mecanismo de presión política y económica.

El argumento de Trump es que estas medidas buscan corregir desequilibrios comerciales y proteger la economía estadounidense.

La realidad es que estas decisiones han generado incertidumbre en los mercados y van directo en prejuicio de empresas estadounidenses como a sus consumidores.

 Como resultado, el costo de bienes importados aumenta, afectando la competitividad y encareciendo productos esenciales.

Los mercados financieros han reaccionado negativamente a estos anuncios, con caídas en las bolsas de valores y una mayor volatilidad en el sector manufacturero.

Empresas multinacionales ya hablan de medidas emergentes para enfrentar los aranceles impuestos por el  señor naranja, pues el impacto de estos aranceles en sus cadenas de suministro, les pegará duro.

Por su parte, algunos economistas coinciden en afirmar que estas tensiones comerciales tarde o temprano cobraran consecuencias.

Además, Trump ha utilizado la lucha contra el narcotráfico y la inmigración ilegal como excusa para justificar sus aranceles a México, Canadá  y otros países.

Al condicionar el comercio a temas de seguridad y migración, se abre la puerta a un peligroso precedente en el que la política económica se convierte en un arma de coerción geopolítica.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha adoptado una postura diplomática ante estas medidas, enfatizando la necesidad del diálogo y la cooperación en lugar de entrar en una guerra comercial

Hoy  es crucial que México diversifique sus relaciones comerciales y reduzca su dependencia económica de Estados Unidos para evitar ser rehén de este tipo de tácticas en el futuro.

Por otro lado, la comunidad internacional debe rechazar estas políticas y abogar por un comercio basado en normas claras y equitativas. La Organización Mundial del Comercio (OMC) y otros organismos internacionales deben reforzar su papel para evitar que los países más poderosos utilicen medidas unilaterales como herramientas de presión.

Trump y su "derecho de piso" impuesto por grupos criminales ya es una realidad hoy.

Al imponer aranceles como una forma de coerción, Estados Unidos da un golpe bajo y fuerte a la estabilidad del comercio internacional y debilita la confianza en sus relaciones diplomáticas.

Parece ser que la globalización está llegando a su fin, es fundamental que los países afectados no cedan ante este tipo de extorsión económica y trabajen juntos para fortalecer un sistema comercial basado en reglas claras y respeto mutuo.

 La historia ha demostrado que las políticas proteccionistas y unilaterales generan más problemas que soluciones, y la comunidad global debe evitar repetir los errores del pasado.


Ya veremos como reacciona el mundo.

Tiempo al tiempo.

@hecguerrero