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Okupas: exluchadores que contratan en España para desalojar a los que invaden propiedades de forma ilegal

por Redacción
04-09-2021

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La ocupación ilegal de propiedades tiene una larga historia en España y muchas veces está impulsada por el gran número de personas que no tienen acceso a una vivienda. Ahora, una turbia práctica hace las cosas todavía más complejas.

Los ocupantes ilegales han empezando a pedir un "rescate" a cambio de dejar una propiedad, lo que ha llevado al surgimiento de empresas privadas de desalojo, algunas de las cuales se valen de amenazas para lograr su objetivo.

Michael Regan estaba en Londres durante los meses de aislamiento obligatorio por la pandemia del covid-19 cuando su teléfono sonó.

"¿Tienes invitados quedándose en tu casa?", le preguntaban en un mensaje.

Era de un vecino de su casa de vacaciones en la localidad costera catalana de Sitges.

"Por supuesto, yo no tenía a nadie quedándose en casa, así que las alarmas se encendieron"

Un amigo suyo español denunció a los intrusos ante la policía, que respondió diciendo que llevarían el caso a un juez.

En España, este es un procedimiento normal: la ley española permite a la policía sacar a los okupas, como se conoce a los ocupantes ilegales, si el propietario prueba que es su primera, segunda o incluso tercera o cuarta residencia, pero depende de cómo se interpreten las reglas.

En la terraza de Michael, un grupo de jóvenes estaba secando la ropa y jugando juegos de mesa, según supo Michael. Eso lo alivió, dice.

"No era una familia que realmente necesitara un lugar para vivir, eran extorsionistas profesionales. Así que en cierto modo me sentí aliviado, porque sabía que podíamos negociar", recuerda.

Podía esperar a que los tribunales tomaran una decisión, lo cual podía tardar hasta dos años. O podía hacerlo en privado.

"La gente me aconsejó contratar una empresa que se especializa en negociar con okupas para sacarlos".

Así que contactó a FueraOkupas.

Esta empresa comenzó a trabajar hace tres años y ahora recibe 150 llamadas al día, dice su director, Jorge Fe. El 75% son sobre inquilinos que no pagan su alquiler y 25% sobre ocupantes ilegales.

Sus empleados son boxeadores y expertos en artes marciales, explica, hombres que no se dejan intimidar fácilmente por las personas a las que intentan desalojar.

Una vez que Michael acordó los términos, a una tarifa de 3.500 euros (cerca de US$4.100), la mitad pagada por adelantado, FueraOkupas visitó su propiedad en Sitges.

"Tratar con este tipo de personas es como un juego de niños para nosotros: tenemos campeones de lucha en nuestro equipo", asevera.

Después de varias visitas de Jorge Fe y sus hombres, los okupas captaron el mensaje.

"Entendieron que tenían que negociar, que hablábamos en serio y que queríamos recuperar la propiedad. Nos pidieron dinero a cambio de irse y eso fue lo que se acordó en este caso", expone.

Extorsiones en aumento

El abogado inmobiliario Santi Ventalló dice que hay extorsión en el 1% o 2% de los casos que maneja de okupas, pero cree que se volverá un fenómeno común.

"Creo que esto es okupación 2.0", dice.

Y la razón de esto es que los tribunales tardan mucho en actuar.