José Luis Camacho Acevedo
Cuando
El Tuerto pronunció la frase ¡Pepe el Toro es Inocente!, confesando él había
sido el verdadero culpable, muchos de los mexicanos que conformaban la masa que
en el año 1948 seguían la icónica zaga de Ismael Rodríguez que despegó con las
películas Nosotros los Pobres y Ustedes los Ricos, se conmovieron hasta las
lágrimas.
A la
gente que fue seguidora de las cintas mencionadas, se le quedó grabada la frase
¡Pepe el Toro es Inocente! como un reclamo popular por que se impartiera una
justicia verdadera.
Existió
pues una conexión entre el emisor del mensaje y los receptores. Era un genuino
interés popular ´provocado por una ficción que reflejaba un sentimiento sobre
la existencia de una justicia manipulada, ejecutada a favor de los culpables y
omisa en muchos casos de las pruebas suficiente que apoyaran las sentencias
emitidas por diferentes instancias.
Como
fue el caso del fallo del INE a favor del hermano del ex presidente apenas unos
días, fallo emitido con una desfachatez digna de mejor causa, en el que se
anunció que el video en el que Pío López Obrador recibe un fajo de billetes que
presuntamente fueron utilizados en una las campañas de su hermano Andrés Manuel,
según el INE no era prueba de que el mencionado carnal de AMLO y el partido
Morena hubieran cometido falta alguna.
Infobae
difundió el hecho de la siguiente manera:
El Instituto Nacional Electoral (INE) exoneró
este jueves al partido Morena y a Pío López Obrador, hermando
del expresidente Andrés Manuel López Obrador, al no encontrar
evidencia de que el dinero que recibió en efectivo por parte de David
León se utilizó para la campaña electoral de 2018.
La sociedad está a la espera de que se complemente la
investigación de quienes fueron los autores intelectuales de los delitos
cometidos por Hernán Bermúdez Requena a través de la organización criminal conocida
como La Barredora.
Nadie fuera de la esfera de poder que tiene actualmente la 4T ha
dicho que la captura de Bermúdez sea el punto final de una investigación de
que, una vez que la fiscalía traslade el caso a la instancia del Poder Judicial
que corresponda, deje a salvo al principal sospechoso de ser un encubridor de
la Barredora.
O sea que jubilosos los morenistas podrían gritar ¡Adán Augusto
López Hernández es inocente!
Si se llegara el momento en que se proceda a enjuiciar a los autores
intelectuales de los delitos cometidos por La Barredora, el juez que reciba el
caso fuera uno de los llegaron a ese cargo como producto de la punible estrategia
de los acordeones, seguramente estaremos ante un nuevo encubrimiento, de mucho
mayor magnitud, como el que el INE ha hecho con el caso del dinero de
inexplicable origen recibido por Pío López Obrador.
Adán Augusto Lóperz es señalado por la opinión pública como
cómplice de Bermúdez Requena, quien se desempeñó como secretario de seguridad
en Tabasco cuando esa entidad era gobernada por el ahora defenestrado senador.
Y peligrosa y lamentablemente para México, los nuevos
impartidores de la justicia podrán dar pie a la proclama que conmocionó a
nuestro país en 1948: ¡Todos los de la 4T son inocentes!

