José Luis Camacho Acevedo
Lo que será el llamado Plan B de la presidente Sheinbaum tal parece que trae un fuerte aroma a la selva de Chiapas en Palenque.
No se advierte ningún elemento de ese Plan emergente que pueda ser un estímulo para el perfeccionamiento de nuestra democracia.
El Plan B, tal y como se prevé en contenidos como los temas de la revocación de mandato o, lo más riesgoso, la disminución de las prerrogativas que reciben los partidos bisagras como Movimiento Ciudadano o el Verde y el PT, pero sobre todo las que pudieran recibir las organizaciones que hayan logrado cumplir los requisitos para competir en el 2027 como partidos nacionales en busca de un registro definitivo, es una incitación a la búsqueda de financiamiento externo, concretamente el de las organizaciones criminales.
Se reunieron en días pasados en Palacio Nacional la gran mayoría de las alcaldesas o alcaldes que encabezan los ayuntamientos de los municipios catalogados como más violentos en el contexto nacional.
En muchos de esos ayuntamientos habrá quienes busquen ser reelectos o, en su aspiración de seguir vigentes como factores políticos, ser diputados federales o locales.
Y para cumplir cualquiera de esos dos objetivos electorales, los alcaldes en cuestión tienen dos alternativas: jugarse la elección considerando que sus estructuras y su popularidad le son suficientes para ganar una elección de tierra; o en el peor de los escenarios, conformar sus estructuras electorales apoyados en el financiamiento que suele patrocinar las organizaciones criminales para controlar de esa manera el movimiento en materia de seguridad de los municipios.
En la actualidad las direcciones de seguridad pública en una gran cantidad de municipios son ocupadas por gentes propuestas por las mañas, o por cualquiera de sus elementos que no tenga, por lo pronto, un proceso judicial en su contra.
El anticipar el proceso de revocación de mandato para celebrarlo en la misma fecha en las que se jugarán las diputaciones federales, es un artilugio para fortalecer la presencia de Morena en los comicios al incorporar el nombre de la presidenta Sheinbaum en las boletas y aspirar a conseguir más del 50% de los sufragios emitidos.
ARTILUGIO QUE SERÁ DIFÍCIL QUE CUMPLA CON SU OBJETIVO DE AUMENTAR LAS CIFRAS A FAVOR DE MORENA.
Con la reforma rechazada en San Lázaro, la presidenta anunció que el lunes enviará una nueva propuesta. Tiene tres ejes, según Infobae:
1. Poner topes a los presupuestos de los congresos locales.
2. Reducir el número de regidores en los municipios.
3. Ampliar la consulta popular a temas electorales. Actualmente la ley prohíbe someter a consulta asuntos electorales. La presidenta propone abrir esa posibilidad para temas específicos —como los montos que reciben los partidos políticos— y además flexibilizar los tiempos de la revocación de mandato, permitiendo que ocurra en el tercer o cuarto año de gobierno, no solo en el cuarto.
El Plan B presagia que será una operación “gatopardiana” para que sigamos siendo la dictadura perfecta.
Los dados están echados sobre el tapete de la imperfecta democracia mexicana.

