
El inicio de una relación siempre está lleno de pasión y deseo, las parejas quieren estar juntas todo el tiempo y, sobre todo, en la intimidad pues se encuentran a solas gozando de un momento único y especial.
Sin embargo, con el tiempo y las ocupaciones derivadas del día a día -como los hijos y el trabajo- dan por sentado algunas situaciones de pareja y en algunos casos puede tratarse de la intimidad.
Algo importante es la comunicación, pues expresar cómo se siente la persona que está a tu lado es fundamental para saber cómo pueden llegar juntos a una solución y continuar más enamorados que nunca.
En ocasiones uno de los dos suele tener un gran deseo, mientras que el otro no siente lo mismo y puede haber un conflicto en ese momento. Algunas personas pueden perder este sentimiento con su pareja debido al estrés, para animarse tomen un respiro juntos y traten de que el deseo vuelva.
Aunque muchos prefieren que tener intimidad sea un acto espontáneo, para quienes tienen hijos o un trabajo demandante puede ser todo un reto, por ello uno de los consejos es planear un día a la semana para pasarlo juntos y tener ese momento de intimidad.
Una de las principales cosas -no sólo en la intimidad- en la paciencia y la empatía, cuando uno de los dos muestra más deseo que el otro puede haber un choque y, como resultado, un golpe a la autoestima. Lo mejor es hablarlo y tratar la felicidad del otro en estos casos, con ello ambos se beneficiarán.