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¿Se invalidará la presidencia de Trump con la 25 Enmienda?

por Armando Guzmán
06-04-2026

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Por Armando Guzmán

 

La 25ª Enmienda permite al vicepresidente y a la mayoría del gabinete declarar al presidente incapaz de ejercer su cargo. Si el presidente disputa esta declaración, el Congreso debe decidir, requiriéndose una mayoría de dos tercios para removerlo.

Hasta hoy, 6 de abril de 2026, los reportes de que legisladores y analistas en Washington están discutiendo la posibilidad de invocar la Enmienda 25 para destituir a Donald Trump de la presidencia siguen creciendo.


Esta conversación ha surgido tras las críticas hacia su administración, específicamente relacionadas con comentarios considerados “desquiciados” o vulgares sobre conflictos internacionales.


Como ocurrió con Biden y los republicanos en 2022 y 2023, ahora con Trump y los demócratas están creciendo los llamados a convocar públicamente al país a una acción medida, estratégica, pero también urgente, para que el gabinete del presidente Trump considere la Enmienda 25.


En Truth Social, el domingo 5 de abril, en la mañana del Domingo de Pascua, Trump escribió un mensaje dirigido al gobierno de Irán, en el que:

  1. Usó una vulgaridad para referirse al estrecho de Ormuz, llamándolo “Fuckin Strait”, lo cual se traduciría como “Chingado Estrecho”.
  2. Llamó a los gobernantes de Irán “Crazy Bastards” (“Bastardos locos”).
  3. Terminó el mensaje diciendo “Praise be to Allah”.

 

Esta última frase es la traducción al inglés de la expresión árabe Alhamdulillah, que significa “Alabado sea Allah”, una expresión fundamental de gratitud y adoración en el Islam, utilizada para agradecer a Dios en todo momento, tanto en tiempos buenos como difíciles.

 

Es cierto que el presidente Donald Trump es un líder único como ningún otro en la historia de Estados Unidos. Pero hay una diferencia muy grande y muy peligrosa entre tener como figura política a alguien “pintoresco” y tener a un desquiciado de la mente a cargo del poder económico y militar más grande del planeta.


Usted debe saber que hoy, al inicio de abril, hay un aumento en apuestas y especulación:


Los mercados de predicción han registrado un incremento en las apuestas sobre la posibilidad de que Trump sea removido mediante esta enmienda en 2026, alcanzando niveles récord en abril de este año. Todo esto está impulsado, sin duda, por el sentimiento de que la guerra con Irán podría escalar a niveles inimaginables y, sobre todo, inmanejables.


En Washington y en las esferas del poder económico del país, las conversaciones sobre la ineptitud presidencial han surgido en el contexto de un aumento reciente de tensiones en EE.UU. Surge también por las medidas económicas que llevaron a los aranceles a convertirse en una carga inflacionaria artificial para la población.


El presidente Trump acostumbra a variar sus posiciones y su forma de pensar de un día para otro, y últimamente esto empieza a ocurrir de una hora a la siguiente. Al dinero, esta falta de certidumbre le causa intranquilidad, y por eso existen llamados para remover al presidente invocando la cláusula que haría oficial que Trump no está apto para ejercer la presidencia.


Pero no se engañen; el escepticismo sobre la posibilidad real de invocar la Enmienda 25 también es muy alto.


A pesar de los llamados populares, los expertos señalan que el proceso es extremadamente difícil políticamente, porque requeriría que el vicepresidente y la mayoría del gabinete actúen en conjunto en contra el presidente.


Habiendo dicho lo anterior, hay que reconocer que los legisladores estadounidenses que expresan públicamente que el gabinete debería considerar invocar la Sección 4 de la Enmienda 25 no son solo demócratas. Hay republicanos que dicen lo mismo, a pesar de que el presidente sea el líder natural de su partido.

 

La situación genera preocupación por las futuras decisiones militares


Trump amenaza con intensificar los ataques contra Irán, a pesar de las advertencias internas sobre represalias y posibles violaciones al derecho internacional. Esto ha llevado a varios senadores a afirmar que sus acciones podrían constituir crímenes de guerra.

A continuación, los líderes demócratas y republicanos que demandan la aplicación de la Enmienda 25 Constitucional:


Chris Murphy, senador por Connecticut:

Murphy, senador demócrata, ha calificado las acciones presidenciales y las publicaciones de Trump como “completamente desquiciadas”. El influyente senador demócrata afirma que, si él fuera miembro del gabinete, ya estaría consultando con abogados constitucionalistas para guiar el proceso de invocar la Enmienda 25.

 

Melanie Stansbury, congresista por Nuevo México:
Esta congresista demócrata llamó la atención del país publicando en X: “El emperador no tiene ropa. Es hora del #25thAmendment”.


Yassamin Ansari, congresista demócrata por Arizona:                                            
Su familia es de origen iraní y llegó a EE.
UU. después de la toma de Irán por los ayatolás. Ella calificó a Trump como “una gran amenaza a la seguridad nacional”.

 

Republicanos y exaliados de Trump que piden igualmente invocar la Enmienda 25


Marjorie Taylor Greene, excongresista por Georgia:

Renunció a su puesto en la Cámara de Representantes decepcionada de Trump. Sostiene que el presidente “se ha vuelto loco” y pidió intervención para que sea despojado del poder presidencial. Greene es una de las figuras más influyentes en el movimiento conservador de la derecha estadounidense.


Ty Cobb, exabogado presidencial en la Casa Blanca:

Este notable jurista ha afirmado que el gabinete presidencial está fallándole al país al no actuar. Cobb renunció a su puesto como asesor legal presidencial, afirmando que nadie puede trabajar normalmente con Trump.


¿Qué implica la Enmienda 25, Sección 4?


Esta enmienda de la Constitución estadounidense permite que el vicepresidente y la mayoría del gabinete declaren que el presidente no puede cumplir con las funciones que le asigna la Constitución.

 

Una vez invocada, el vicepresidente, en este caso JD Vance, se convertiría en presidente en funciones.  El Congreso debe aprobar la remoción permanente con una votación afirmativa de al menos dos tercios en ambas cámaras.

 

Esta definición constitucional del 66.6% del total de los 435 miembros de la Cámara de Representantes equivale a 290 votos o más. En el Senado, compuesto por 100 miembros, se necesitarían 66 votos o más.


En los 250 años de historia de Estados Unidos, la Enmienda 25 nunca ha sido invocada, ni siquiera en los casos de Richard Nixon o Joe Biden.

 

¿Qué tan extendido está el apoyo público?


Aquí surge otro impedimento inmediato. No hay encuestas específicas sobre la Enmienda 25; aun así, existen datos que muestran un creciente malestar con la conducción del conflicto con Irán:

  • Solo el 14% de los estadounidenses apoya enviar tropas a Irán.
  • El 62% de la población está totalmente opuesta.

Lo anterior está alimentando la disposición de algunos sectores a considerar medidas extraordinarias. Lo que cualquier persona razonable dentro y fuera de Estados Unidos debe preguntarse es:


¿Qué podría pasar ahora?


El debate sigue creciendo, pero no hay señales claras, hasta hoy lunes, 6 de abril de 2026, de que el gabinete del presidente Donald Trump esté dispuesto a actuar.


Finalmente, hay que decir que la Sección 4 de la Enmienda 25 es un mecanismo extremo y políticamente explosivo. Su uso requeriría un consenso interno que, hasta ahora, aun con los errores y contradicciones de los 16 meses de gobierno de la segunda administración de Donald Trump, no se ha manifestado públicamente.

 

Eso no quiere decir que, además de la Enmienda 25, no existan otras posibilidades para que la población del país invalide la segunda administración de este presidente. Esto se está viendo con más claridad cada día.


Desde marzo hay elecciones primarias para determinar los candidatos que disputarán el control del Congreso en noviembre. Hasta ahora, está claro que los republicanos podrían perder ambas cámaras del Congreso.