José Luis Camacho Acevedo
En el ya lejano año de 1992 estuve en Barcelona con motivo de los juegos Olímpicos que habrían de celebrarse en esa perla del Mediterráneo en el mes de julio.
Allí tuve un encuentro por demás interesante. Me reencontré con un viejo amigo que trabajó por años en el servicio secreto de Inglaterra.
Nos reunimos a comer en un restaurante de Las Ramblas. Mi amigo estaba acompañado por otro oficial de seguridad también ya retirado.
Era alemán y estuvo en el cuerpo que resguardaba la Villa Olímpica en los juegos de Munich en 1972.
Habían pasado 20 años de la terrible operación que terminó con la muerte de 11 atletas y cinco terroristas.
El veterano agente de seguridad alemán me contó que él estaba lejos del lugar de los hechos.
Pero dijo que él mismo habría comentado a sus superiores que existían improvisaciones peligrosas en el dispositivo general.
Y las consecuencias de esas improvisaciones fueron verdaderamente fatales.
“El 5 de septiembre, ocho terroristas palestinos, representantes del grupo militante 'Septiembre Negro', irrumpieron en la Villa Olímpica, matando a dos miembros del equipo israelí y tomando nueve rehenes, todo ello a sólo 20km de Dachau. En la confrontación posterior, los nueve rehenes israelíes perdieron la vida, al igual que cinco de los terroristas y un policía.
Los Juegos Olímpicos se suspendieron durante 34 horas y se celebró una misa en el estadio principal para conmemorar a las víctimas. Desafiando a los terroristas, los Juegos continuaron ante la insistencia del presidente del COI, Avery Brundage, que dijo célebremente: "¡Los Juegos deben continuar!"
Estamos a cerca de
tres meses para que se inaugure el Campeonato Mundial de Fútbol en la ciudad de
México.
Y la presidenta
Claudia Sheinbaum instruyó a sus cuerpos de seguridad, especialmente a su
operador de mayor cercanía, Omar García Harfuch, para reforzar el esquema que
operará durante las fechas en que se lleven a cabo los partidos en Guadalajara,
Monterrey y la Ciudad de México.
Concretamente en la reunión para evitar improvisaciones en materia de seguridad, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo:
… hay un balance positivo con rumbo al Mundial 2026 tras la reunión que autoridades federales, así como de la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León sostuvieron con representantes de la FIFA la tarde del miércoles para abordar acciones de seguridad y atender recomendaciones.
En conferencia matutina de ayer jueves, la mandataria calificó el encuentro como “una muy buena reunión” y afirmó que los representantes de la federación “quedaron muy contentos”.
Sheinbaum detalló que los enviados de la FIFA expusieron algunas preguntas sobre cuestiones de seguridad. Además, dijo que la movilidad fue otro tema que se abordó en la reunión y por el cual autoridades mexicanas recibieron recomendaciones para garantizar que “no haya tráfico para llegar al estadio”.
Y la verdad que sería muy riesgoso para ella y para García Harfuch, dejar esos protocolos en manos de personajes que, por los hechos que han vivido recientemente, no están a la altura del reto que demanda la seguridad de un evento de las dimensiones de una Copa Mundial de Fútbol.
Me refiero a los gobernadores de Nuevo León, Samuel García y Pablo Lemus de Jalisco, ambos por cierto de extracción emecista, y a la jefa de gobierno en la CDMX, Clara Brugada.
En los tiempos que vivimos, las improvisaciones en materia de seguridad, pueden traer consecuencias por demás graves.
¡Pero igual, por la gran afición de todas las naciones que practican el fútbol, el Mundo sigue siendo un Balón!

