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AMLO contrató al ‘rey del huachicol’ para combatir el huachicol”; filial de Pemex le pagó 22 mdp, revela periodista

por Dossier Informativo Mx
27-05-2026

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Ciudad de México. – El gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador no solo conocía con detalle la operación del llamado «huachicol fiscal», sino que además contrató a una empresa vinculada con Sergio Carmona Angulo, identificado como «el rey del huachicol», para combatir el robo de combustibles, reveló el periodista Raúl Olmos en entrevista con Aristegui en Vivo.
Olmos, autor del libro «Huachicol fiscal. La madre de todas las estafas», afirmó que las autoridades federales tuvieron durante todo el sexenio un diagnóstico preciso de cómo operaba la red de contrabando y evasión fiscal relacionada con combustibles, pero decidieron no intervenir.
El episodio más contradictorio: contratar al «rey del huachicol»
El periodista destapó uno de los casos más emblemáticos de lo que calificó como «cinismo absoluto»:
«AMLO contrató al rey del huachicol para combatir el huachicol», declaró.
Según explicó, IIS Servicios, una filial de Pemex encargada de administrar las 500 pipas adquiridas tras el cierre de ductos en 2019, otorgó contratos a una empresa vinculada con Sergio Carmona Angulo, alias «el rey del huachicol».
Olmos obtuvo comprobantes fiscales que demuestran que, en 2021, esa filial de Pemex pagó al menos 22 millones de pesos a la compañía ligada a Carmona. Los pagos ocurrieron meses antes del asesinato de Carmona en noviembre de 2021 en San Pedro Garza García, Nuevo León.
Además, recordó que el hermano de Sergio Carmona estuvo al frente de una aduana en Tamaulipas, justo cuando las pipas eran administradas por la filial de Pemex.
El gobierno sabía y no actuó
Olmos sostuvo que diversas dependencias federales se reunían periódicamente para dar seguimiento al fenómeno:
«Tenían un diagnóstico preciso, muy detallado, de por qué aduanas entraba, qué empresas estaban involucradas, cuál era el mecanismo que se utilizaba y a pesar de ello no intervinieron».
Las reuniones, dijo, ocurrían semanalmente en instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y en la entonces Secretaría de Seguridad Pública, en Constituyentes. Ahí se revisaba información sobre volúmenes de combustible introducido ilegalmente al país y el monto de impuestos evadidos.
«La realidad la tenían y además sabían incluso los volúmenes, sabían cuál era el volumen que le estaban robando al Estado en combustible y en impuestos», señaló.
Por ello, calificó como «un acto de cinismo absoluto» que las autoridades presentaran en marzo de 2025 un decomiso histórico de combustible ilegal, cuando ya contaban con información completa desde años atrás.
Orígenes: la apertura energética de Peña Nieto
Olmos explicó que el esquema de huachicol fiscal se consolidó desde el sexenio de Enrique Peña Nieto, particularmente a partir de la apertura energética y la entrega masiva de permisos de importación de combustibles a empresas privadas.
«Cuando se dieron masivamente permisos para la importación fue con Peña Nieto gracias a la apertura energética».
Empresas fantasma obtuvieron autorizaciones para importar millones de litros de combustible y luego utilizaron esos permisos para introducir combustible de manera irregular, simulando operaciones legales. El mecanismo consistía en declarar aditivos, aceites o productos químicos para evitar el pago del IEPS, cuando en realidad se introducía gasolina y diésel.
El cierre de ductos: el impulso que nadie vio venir
Olmos afirmó que el cierre de ductos ordenado por López Obrador en enero de 2019 para combatir el robo de combustible terminó impulsando el crecimiento del huachicol fiscal.
«Ese momento fue el momento propicio para los huachicoleros fiscales para expandir su negocio».
Ante la dificultad de seguir robando directamente de los ductos de Pemex, los grupos criminales y empresariales comenzaron a introducir el combustible al país mediante importaciones simuladas.
«Ya no podían pinchar los ductos, ya no podían robar el combustible en el campo y lo que hicieron fue empezar a importarlo de manera truqueada».
Los señalados: políticos, empresarios y mandos navales
Olmos aseguró que su investigación incluye documentos, expedientes judiciales, testimonios y comprobantes financieros que vinculan a diversos personajes con el esquema:
Alfonso Romo, exjefe de la Oficina de la Presidencia.
Amílcar Olán, empresario señalado como cercano a Andy López Beltrán (hijo del expresidente). Su empresa ICON (firma texana) aparece en el centro de diversas investigaciones por decomisos de combustible.
Manuel Bartlett, Ricardo Monreal y Adán Augusto López (referencias en el expediente).
Hermanos Farías Laguna (Manuel Roberto y Fernando), vicealmirante y contralmirante, respectivamente, señalados como sobrinos del entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda. Uno fue detenido en México y otro en Argentina.
Sobre la Marina, Olmos sostuvo que fue «corrompida desde el arranque del gobierno de López Obrador», con casos en los que altos mandos intervenían para recuperar pipas aseguradas.
Una red compleja: cárteles, empresarios y gasolineras
El periodista enfatizó que el huachicol fiscal no puede entenderse solo como corrupción gubernamental:
«No estamos hablando simplemente ante un caso de crimen; estamos hablando ante una situación, una circunstancia de corrupción estructural muy compleja que no puede entenderse sin la intervención de altos mandos del gobierno».
Aseguró que participaron tanto el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como el Cártel de Sinaloa (CDS), además de empresas transportistas, distribuidoras y gasolineras.
Investigaciones actuales: presión de EE. UU.
Olmos consideró que las investigaciones abiertas actualmente en México avanzaron principalmente por presión de Estados Unidos, país que ha señalado al huachicol fiscal como una de las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado.
Advirtió que las pérdidas para el Estado mexicano ascienden a miles de millones de pesos que pudieron destinarse a obras públicas, medicamentos y operación gubernamental.
Y lanzó una advertencia final:
«Si esto se vuelve justicia selectiva vamos a tener un caso terrible. Si solamente nos quedamos con chivos expiatorios, yo creo que se va a perder una gran oportunidad de erradicar de tajo un asunto profundo».