En el discurso, Enrique Inzunza dejó de ser de Morena; en los hechos, todo sigue normal.
En el primer día de sesiones del Senado, el sinaloense, acusado por Estados Unidos de presuntos vínculos con el crimen organizado, volvió a ser el punto de atención de sus compañeros y de las lentes de los medios de comunicación.
Apenas entró al pleno, Adán Augusto López, excoordinador de la bancada y quien también ha sido ligado al crimen organizado, le gritó desde su escaño: “¡Senador Inzunza!”, mientras emitió una señal de saludo.
Ante la prensa, el senador reiteró que, aunque ahora está sin bancada, votará bajo la línea de Morena.
“Que yo no esté dentro de la bancada parlamentaria de Morena no implica que yo no aplique los principios en los que creo, de tal manera que siempre que haya una iniciativa que tenga como propósito reforzar la garantía de la soberanía nacional, de defender los derechos de los mexicanos, de generar prosperidad compartida, de generar justicia, bienestar en México, contarán con (mi voto)”.
Durante la sesión, los senadores Alfonso Cepeda, Cuauhtémoc Ochoa, Gerardo Fernández Noroña y López Hernández se acercaron a su escaño a platicar.

