La prensa germanohablante siguió con atención los acontecimientos en Venezuela, tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de atacar el país y capturar al jefe del chavismo, Nicolás Maduro. Distintos medios editorializaron con el tema este domingo.
El periódico económico Handelsblatt, por ejemplo, señala que "nadie tiene razones para llorar la pérdida de Nicolás Maduro. El presidente de Venezuela fue un dictador sin escrúpulos que mantuvo a su pueblo como rehén, torturando, encarcelando y asesinando a sus oponentes políticos (...) Y, sin embargo, su arresto en una espectacular operación militar y el bombardeo de la capital venezolana constituyen violaciones a la ley estadounidense, porque el presidente pasó por alto al Congreso, y sobre todo al derecho internacional. El hecho de que la principal potencia del Occidente libre no se preocupe por normas internacionales como la integridad territorial y la soberanía, y ni siquiera intente ocultar esta violación, es la ruptura de otro tabú".
El periódico suizo Neue Zürcher Zeitung am Sonntag apunta que ya sabemos la respuesta a la pregunta, surgida tras el despliegue de fuerzas en el mar Caribe, sobre qué tiene pensado Donald Trump para el futuro de Venezuela. "Tras el ataque militar, Trump anunció la toma temporal del control de Venezuela por parte de Estados Unidos. Se trata de una declaración contundente. Estados Unidos quiere volver a ser una potencia colonial en el Hemisferio Occidental (...). Muchas cosas pudieron haber salido mal en la madrugada en Caracas. Trump y sus fuerzas especiales tuvieron suerte. Pero el mensaje al mundo es fatal: el derecho internacional ya no se aplica".
Tagesschau, por su parte, publicó un retrato de la figura de Maduro y su gobierno, señalando que la presidencia del sucesor de Hugo Chávez "estuvo marcada por una compleja crisis que llevó a millones de personas a la pobreza, forzó a 7,7 millones de venezolanos a abandonar sus hogares y encarceló a miles a quienes el gobierno consideraba opositores". El texto agrega que "en prisión muchos fueron torturados, algunos por orden de Maduro. Según un informe de Naciones Unidas publicado en diciembre, la Guardia Nacional cometió graves violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad en la persecución de opositores durante más de una década".
Un plan vago y experiencias previas fallidas
Un análisis de Jens Kiffmeier para Frankfurter Rundschau enfatiza en la vaguedad del plan de Trump para el futuro de Venezuela, lo que contrasta claramente con el lujo de detalles con que el presidente estadounidense describió la operación militar desplegada para capturar al líder chavista y a su esposa. Asimismo, Kiffmeier hace ver que no es la primera vez que Estados Unidos actúa en América Latina para beneficio propio.
"Antes, gobiernos estadounidenses utilizaban información de inteligencia u operaciones militares para cambiar los liderazgos de países latinoamericanos según sus propias preferencias (...) El anuncio de Trump de que controlará Venezuela forma parte de una larga historia de intervenciones militares en América Latina. Desde comienzos del siglo XX, Estados Unidos ha intentado repetidamente provocar cambios de gobierno en la región mediante golpes de Estado o acciones militares directas".
El columnista de Frankfurter Allgemeine Nikolas Busse, por su parte, apunta que "la breve pero sumamente efectiva intervención en Venezuela fue una acción audaz en todos los sentidos. Militarmente, la captura de Maduro en su residencia fue un logro notable. Trump y su jefe de gabinete tenían razón cuando dijeron en su conferencia de prensa en Florida que ningún otro país pudo haber llevado a cabo una operación semejante".
Sin embargo, advierte de un cambio de rumbo de Trump y de las experiencias fallidas previas. "Desde el punto de vista político, derrocar a un presidente en ejercicio es una apuesta aún más arriesgada, sobre todo para un político como Trump, que antes se oponía a los cambios de régimen (...) Ahora incluso quiere que Estados Unidos gobierne Venezuela, aunque solo sea durante un período de transición sin especificar. La historia de Estados Unidos está llena de intentos fallidos de este tipo, como los más recientes en Afganistán o Irak".
Mientras, el columnista de Leipziger Zeitung Thomas Köhler opta por centrarse en la débil respuesta de Alemania. "¿De verdad es difícil calificar el ataque de Estados Unidos a Venezuela? Al menos eso es lo que dice el canciller Friedrich Merz. La discusión actual en Alemania es, por decirlo de manera suave, muy extraña, y va desde '¡al fin se fue el dictador Maduro!' a 'el ataque de Estados Unidos a Venezuela, que viola el derecho internacional, debe tener consecuencias'. ¿Pero le importará esto a alguien en Venezuela y Estados Unidos? (...) Aunque algunos en Alemania hablen de 'liberación', esto se trata de petróleo y no de libertad. La dictadura de Maduro está siendo reemplazada por la dictadura de Trump y las compañías petroleras".
(dzc/ju) DW

