La apuesta de México por desarrollar un vehículo eléctrico propio comienza a tomar forma con Olinia, el proyecto impulsado por el Gobierno federal que busca crear una nueva generación de vehículos urbanos de bajo costo diseñados y desarrollados en el país.
Aunque el proyecto aún no cuenta con vehículos de producción comercial, uno de los aspectos que más ha llamado la atención es la decisión de utilizar un sistema de carga compatible con el estándar NACS (North American Charging Standard), el mismo conector popularizado por Tesla y que se ha convertido en uno de los estándares más adoptados en Norteamérica.
La estrategia busca reducir una de las principales barreras para la adopción de autos eléctricos: la infraestructura de recarga. Al emplear un estándar ampliamente utilizado en México, Estados Unidos y Canadá, Olinia podría aprovechar una red de carga más amplia que la disponible para otros vehículos eléctricos.
El proyecto forma parte de la estrategia industrial presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum para impulsar la innovación tecnológica nacional y fortalecer la movilidad sustentable en México.

