La final del Clausura 2026 ya tiene protagonistas. Pumas UNAM y Cruz Azul volverán a disputar un campeonato del futbol mexicano, reeditando una rivalidad histórica que no se vivía en una serie por el título desde hace más de cuatro décadas.
Los universitarios sellaron su boleto este domingo 17 de mayo tras imponerse por la mínima a Pachuca en el Estadio Olímpico Universitario, regresando a una final de la Liga MX después de seis años.
Del otro lado aparece una Máquina celeste dirigida por Joel Huiqui, mientras los auriazules viven una nueva etapa bajo el mando de Efraín Juárez, dos hombres formados dentro de la identidad de sus respectivos clubes.
Será la tercera final entre ambos
La serie del Clausura 2026 representará la tercera ocasión en la historia en que universitarios y cementeros se enfrentan directamente por el campeonato.
1978-1979: la primera fue celeste
La primera final entre ambos se disputó en la temporada 1978-1979. En aquella ocasión, Cruz Azul impuso condiciones y se coronó tras vencer a Pumas con marcador global de 2-0 en el entonces mítico Estadio Azteca.
Aquel título consolidó una de las épocas más dominantes de La Máquina en el futbol mexicano.
1980-1981: la revancha universitaria
Dos años más tarde, los caminos volvieron a cruzarse en la gran final de la temporada 1980-1981.
Esa vez, Pumas tomó revancha y derrotó a Cruz Azul con global de 4-2, conquistando el campeonato en una serie recordada por ser la despedida de Hugo Sánchez antes de iniciar su histórica aventura europea.
Han pasado 45 años desde aquella última final entre ambos.
La final 2026 ya tiene sede definida
Gracias a su liderato general durante la fase regular, Pumas tendrá el privilegio de cerrar la serie en Ciudad Universitaria.
El calendario tentativo quedó así:
- Final de ida: jueves 21 de mayo, horario estimado 21:00 horas.
- Final de vuelta: domingo 24 de mayo, entre 19:00 y 20:00 horas, en el Olímpico Universitario.
Más allá del trofeo, la serie revive una rivalidad profundamente capitalina, con dos instituciones históricas, dos técnicos surgidos de casa y una deuda pendiente de más de cuatro décadas. Esta vez, uno buscará desempatar la historia. El otro, volver a escribirla.

