José Luis
Camacho Acevedo
La
relación entre los carteles de la droga mexicanos y banqueros y empresarios de
nuestro país, quedó evidenciada abiertamente cuando el departamento del Tesoro,
a través de su brazo ejecutor, el temido FinCen, anunció que impondría
sanciones a dos bancos nacionales (CI Banco e Intercam) y a una casa de Bolsa
(Vector) en razón de contar con suficientes elementos para considerar a esas
instituciones financieras funcionaban como agentes lavadores de dinero del
crimen organizado.
Posteriormente
vinieron una serie de advertencias de las agencias de seguridad
norteamericanas, y del propio presidente Donald Trump, en el sentido de que si
en México no se tomaban en serio los acuerdos bilaterales para combatir a los
carteles mexicanos, ya considerados como organizaciones terroristas, con
todo lo que ello implica para permitir intervenciones directas contra esas
organizaciones dentro del propio territorio nacional, “ellos tendrían que venir
a hacer esa tarea”.
La
presión de Estados Unidos alcanzó tal nivel que a México no le quedó más
alternativa que ponerse a realizar acciones convincentes de su decisión de
combatir el tráfico de fentanilo y de atender lo que fue el señalamiento cimero
de las autoridades del vecino país, cuando se anunció que solicitaban la
detención con fines de extradición de Rubén Rocha Moya y 8 de sus más allegados
integrantes de su círculo más cercano, entre ellos el alcalde de Culiacán y el
desaparecido senador Enrique Inzunza Cázarez.
Rocha Moya pidió
licencia como gobernador de Sinaloa, el senador Inzunza está desaparecido y los
otros colaboradores señalados están a la espera de una señal para proceder a
instrumentar su huida o para pactar su entrega.
Pero el
pasado lunes Estados Unidos tomó una decisión colegiada en la que el eje del
combate a los líderes de los carteles mexicanos y a los políticos que los
protegen, será nada menos que el Pentágono.
El Comandante en Jefe del Pentágono
es el Presidente de los Estados Unidos.
Sin embargo, el Secretario de Defensa
dirige el Departamento de Defensa y supervisa operaciones diarias, reportando
directamente al Presidente. En la actualidad, el Secretario de Defensa es
Lloyd Austin.
El Péntagono ha recibido las
informaciones de la DEA y de la CIA, para proceder a la instrumentación de un
plan de ataque frontal tanto a líderes de carteles como a políticos ligados a
ellos.
De la misma manera tienen los
expedientes que les ha entregado el Departamento del Tesoto como el FinCen
sobre empresarios y banqueros que estén señalados como posibles instrumentos
del crimen organizado para lavar dinero.
Ayer enfatizamos en la relevancia que
tiene el anuncio de la FGR, a cargo de Ernestina Godoy, de que se abrieron las
carpetas de investigación sobre la elección de Rubén Rocha Moya para gobernador
y la del asesinato del diputado federal en funciones y ex rector de la UAS,
Héctor Melesio Cuén Ojeda, ocurrido la misma noche en que el hijo del Chapo
Guzmán, con la presumuble complicidad de Rubèn Rocha Moya, entregó a Ismael, el
Mayo, Zambada, a las autoridades norteamericanas para que lo trasladaran a un lugar
de aquel país, consumándose una traición entre políticos y narcos mexicanos
que ahora revienta con los presuntos informes del Mayo Zambada que tienen en un
hilo a una lista de polìticos de nuestro país que, en cualquier momento, pueden
ser trasladados a Estados Unidos para ser juzgados por graves delitos que
los pueden llevar a condenas como las que ahora compurgan el Chspo Guzmán Y
Genaro García Luna.
La intervención del Pentágono,
encabezado por el presidente Trump, marca el inicio de una operación que
difícilmente tendría un punto de retorno.

