José Luis Camacho Acevedo
Decía Don Jesús
Reyes Heroles que en política nunca se debe dejar implícito lo que se debe
dejar explícito.
Pero en
ocasiones hay que entender que a veces debe quedar implícito lo que en realidad
sebe ser entendido como algo explícito.
En su segundo
informe de gobierno la presidenta Claudia Sheinbaum, en la parte que se
entendió como la que contenía los mensajes políticos, envió un recado que es
clave para el desarrollo del país tomando como referencia la trascendencia que
tiene la relación con Estados Unidos.
Dijo
enfáticamente la presidenta:
La presidenta Claudia
Sheinbaum reconoció este martes 1 de septiembre que su gobierno se
enfrentó a diversos retos, incluidas las ‘dificultades’ en la relación con el
gobierno de Estados Unidos y su homólogo Donald Trump.
“Subrayo la relación con el gobierno
de Estados Unidos, que ha tenido sus dificultades, pero que hemos tomado la
decisión de siempre buscar el entendimiento”, comentó durante su Segundo
Informe de Gobierno desde Palacio Nacional.
Aseguró que su gobierno busca
cooperación, diálogo y entendimiento con todas las naciones; sin
embargo, no está dispuesta al sometimiento o “renunciar a nuestros principios”
por una amistad.
Nota de El Financiero.
De tal suerte que, a diferencia de la
inexplicable actitud rijosa del primer ministro canadiense que insiste en
confrontarse un día sí y otro también, con el mandatario Donald Trump, la líder
de las instituciones mexicanas puso en claro que con Estados Unidos se tiene
una muy clara estrategia de negociación, sin menoscabar para nada la soberanía,
que comprende los temas tan delicados como la seguridad y los cambiantes pactos
comerciales.
Los mensajes políticos implícitos de
la presidenta Claudia Sheinbaum, en su lectura más obvia, tuvieron como
destinatarios a los intentos de los que en un tiempo fueron llamados “emisarios
del Pasado”.
Lo importante es que esos mensajes
fueron dirigidos a los emisarios del pasado RECIENTE.
O sea que el destinatario de frases
como la que dijo que “México es un país que tiene rumbo y que ese rumbo
solamente lo marca el pueblo”, es en primer plano el ex presidente Andrés
Manuel López Obrador.
Una imagen en ocasiones dice más que
mil palabras.
Y la no presencia en el segundo
informe de NINGUNO de los familiares del ex mandatario refugiado en Palenque,
fue una categórica impronta de ya existe un claro deslinde político de la
mandataria con su antecesor y sus pretensiones nepotistas.
Austeridad, honestidad, respeto del
destino de la hacienda pública fueron recados implícitos para los llamados
lopezobradoristas duros.
Las frases del deslinde de Claudia
Sheinbaum con el pasado inmediato, se han resumido en los siguientes
pronunciamientos:
"Las y los trabajadores viven
una primavera laboral".
"Los jóvenes deben de estar en
la escuela".
"Las mujeres llegamos a la
Constitución, a las leyes y a las decisiones".
"La seguridad es fruto de la
justicia".
"La fraternidad sin condiciones
es un sello que nos caracteriza".
"Amistad no significa renunciar
a nuestros principios".
"La soberanía no se negocia, no
se entrega y no se comparte".
"México no se somete ni se
detiene".
"Aquí no hay divisiones, aquí no
hay rompimientos. Lo único que hay es la defensa del pueblo de México".
"Los ojos del mundo están
puestos en México, porque aquí un pueblo grande ha decidido escribir su propia
historia".
"México es libre, es soberano y
avanza con dignidad con la fuerza de su pueblo".
"Como un país democrático, somos
parte del proyecto de la cuarta transformación".
"Somos un gobierno que está
presente en cada rincón del territorio".
"Una de las mayores
transformaciones de nuestro tiempo: haber convertido el amor en política
pública".
Síntesis de Milenio
Sheinbaum fue categórica al emitir
sus mensajes explícitos.
Y fue contundente en esos mensajes
implícitos que representaron una separación con el pasado inmediato, deslinde que
el 70% de la población que aprueba la forma de gobernar de Sheinbaum Pardo,
estaba esperando desde que el ex presidente López Obrador pretendió ejercer un
neo Maximato.
Y como dijo el clásico: Así se
escribe la historia.
Punto.

