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Somos México, identidad en el limbo

por Javier Esquivel
10-07-2026

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Con todos los pronósticos en contra, el Instituto Nacional Electoral aceptó conceder el registro a Somos México como partido político nacional para competir en las elecciones del 2027.

Esta agrupación de políticos de viejo cuño y provenientes de partidos desaparecidos-  no solo competirán con recursos económicos limitados, sino que también deberán hacer el cambio de nombre, lema y el color característico con el que poca gente los llegó a identificar.

No va más la imagen ni el color de aquella asociación ciudadana que se hizo llamar “marea rosa” para defender la autonomía del órgano electoral antes de su transformación legal actual y la cual terminó por apoyar electoralmente a la candidata de derecha.

Sin el afán de querer profundizar en el argumento jurídico del cambio de imagen, la autoridad electoral refiere que ya existen partidos locales que usan el color rosa y el logo “Somos MX” no es válido por generar la percepción de la inclusión y apropiación de todo el país.

Con esta determinación se echa a tierra todo el trabajo de comunicación de más de dos años por el que se intentaba posicionar la marca en la mente de los ciudadanos. Hasta el momento no hay definición en el logo, marca y color de Somos MX, por lo que su identidad e imagen están en el limbo.

Antes del mes venidero, el nuevo partido político deberá resarcir de manera puntual estos requisitos legales de identificación, lo cual retrasará de manera importante la urgente ejecución de una estrategia de comunicación y posicionamiento electoral.

Una reciente encuesta indica que el 53 por ciento de la ciudadanía descarta votar por una opción distinta a los partidos tradicionales, mientras que sólo el 21 por ciento se muestra abierto a nuevas propuestas.

Por ello, Somos México deberá también transformar el discurso rancio y tradicional de los otros 6 partidos políticos nacionales a una oferta atractiva para los ciudadanos que votan nulo o se abstiene a participar en las elecciones por el desencanto de la política.

En la guerra de las narrativas comunicacionales todos los partidos políticos se afanan en mencionar que ahora sí la ciudadanía será clave en sus filas, pero ninguno define los porcentajes de participación de ciudadanos reales y de personajes políticos.

Hasta el momento en Somos México son más visibles los nombres de políticos que gozaron de una reputación medianamente aceptable que ciudadanos destacados por las causas sociales vigentes que abanderan.

Se antoja todavía más complejo el desafío para Somos MX cuando -hasta ahora- solo se escuchan expresiones de políticos que tuvieron origen y fama en partidos extintitos, lo cual provoca la percepción de reciclaje y hace evidente la falta de una estrategia definida y tácticas eficaces.

Sin nuevos voceros definidos y perfectamente capacitados con nuevas ofertas será muy difícil transformar la apatía electoral en participación y el rechazo en una verdadera representación social.

Somos MX no puede olvidar que el elector tiende a rechazar, desconfiar y castigar en las urnas a los políticos que por conveniencia política cambian de partido.

¿Será que ocurrentemente busquen que la inteligencia artificial logre mejorar la imagen e identidad gráfica del nuevo partido o seguirán probando suerte con los publicistas de antaño, pero que son aliados y cercanos al movimiento?

Hoy la batalla es por los colores, los signos y símbolos, mañana lo será para conectar, comunicar y convencer a los ciudadanos voten por ellos y que se les permita mantener el registro.

Difícil comunicar un nuevo partido con viejas prácticas y estrategias caducas. La ocurrencia siempre tiene sus consecuencias. Por el bien de la democracia mexicana se espera que Somos MX o como llegue a llamarse corrija profesionalmente el camino.