"El pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo." – V de Vendetta. (Un clásico sobre la soberanía popular).
Oswaldo Villaseñor
@Oswaldo Villase
Hoy se presenta el Plan B de la reforma electoral que siempre fue el Plan A. Lo adelantamos desde la presentación del decálogo de puntos que contemplaría el Plan A. El punto que más le interesa a la presidente Claudia Sheinbaum está tapado aún. Se dejará para un segundo momento.
Ese segundo momento ya llegó con la presentación del Plan B que en realidad siempre fue el Plan A. El Plan A solo fue el distractor o caja china para suplir en la discusión mediática el abatimiento de El Mecho, pero también para algo más importante. Aparentar que en México si hay democracia y división de poderes. Ese era el principal mensaje para un Washington que observa todos los movimientos del nuevo régimen en México.
En el Plan B se da un fuera máscaras a lo que realmente le interesa a la presidente Claudia Sheinbaum. Que la revocación de mandato se pueda dar de manera concurrente con las elecciones constitucionales y de paso que se puedan incluir temas electorales en las próximas consultas o referéndum, lo cual está actualmente prohibido.
¿Qué se pretende acabar con privilegios y ponerle tope a cabildos a los ayuntamientos? Ese es el oropel en el cual se envuelve la verdadera intención de la reforma o Plan B.
En México hay 2469 municipios y se tiene registro de que solo 29 de ellos tienen más de 15 regidores. La presidente Sheinbaum en su justificación del tema, solo mencionó tres. -Monterrey, Puebla y Acapulco de Juárez-.
Insistimos, eso de combatir privilegios es el oropel; el objetivo es acumular todo el poder y tenerlo de manera permanente mediante una “petición del pueblo” expresada en en una consulta ciudadana que sea vinculante y para lograrlo, se ocupa hacer la elección constitucional o bajar el porcentaje en otra reforma legal. Entonces se dirá. “La voluntad del pueblo es ley”.
¿Pero porque decimos que el Plan B en realidad siempre fue el Plan A? Veamos.
1.-El pasado 26 de Febrero, antes de que llegara al Congreso el Plan A de la reforma electoral dijimos lo siguiente en este mismo espacio.
“Ricardo Monreal reveló algo que ya se sabía. La Presidente Sheinbaum entró de manera directa y personal a negociar con Alberto Anaya del PT y Jorge Emilio González del PT. Ella misma les planteó empatar las fechas de la revocación de mandato con las elecciones constitucionales del 2027. Los dueños de ambos partidos estuvieron de acuerdo en apoyarla. Para ellos, ese no es su problema.
Y seguimos con lo escrito el 26 de febrero.
2.-“Pero Justo en este tema surge la especulación. Si la Revocación de mandato se da como un ejercicio solitario mínimo tres meses después de la convocatoria emitida, entonces se duda que la participación supere el 40 % necesario para hacerla vinculante. Es decir, no hay forma de que aún ganando el NO, la presidente deje su cargo. Va a la segura en su permanencia.
3.-Sin embargo, si la revocación de mandato es concurrente con las elecciones constitucionales, es casi un hecho, o un hecho, de que el porcentaje de la eleccion sea superior al 4O% y por lo tanto sea vinculante. ¿Entonces para qué correr el riesgo? ¿Hay algún tema de mayor importancia oculto? Todo apunta que si.
4.-Solo hay que revisar cómo Venezuela pasó de ser un país donde la reelección presidencial consecutiva estaba prohibida, a uno con reelección ilimitada. La figura del referéndum vinculante fue la clave.
Primero se hizo uno para autorizar un aumento de dos años al periodo constitucional de Hugo Chávez que era de 4 y pasó a 6.
¿Se acuerdan cuando López Obrador exploró la ampliación de mandato de dos años para Arturo Saldívar, entonces Presidente del Poder Judicial, y con ello exploraría reformar la constitución para aprobar su propia reelección.
5.-Antes de que terminara su ampliación de periodo, Hugo Chávez utilizó la figura del referéndum y su poder vinculante para autorizar la reelección por 6 años más y posteriormente con otro referéndum aprobar la reelección ilimitada.
6.-¿A caso volver recurrente y vinculante un referéndum sería el paso previo a decretar en el corto plazo la reelección presidencial o la permanencia en el poder después de concluir su periodo constitucional?
Bien puede ser. ¿Por qué dudarlo si en México se sigue el mismo guión aplicado en Venezuela?
Hasta ahí lo escrito el pasado 26 de Febrero.
7.-Hoy que se presenta el famoso Plan B habría que preguntarse qué límite tendría la presidente para hacer vinculante un “mandato del pueblo” si la consulta se realiza en una elección constitucional y además, podrá consultar temas electorales. Ahí está el verdadero riesgo a la democracia y el verdadero interés oculto de la reforma electoral o del Plan B que siempre fue el verdadero plan A.
¿Y se lo van a aprobar a la presidente. Todo parece indicar que no habrá poder humano que lo detenga. Sus aliados del PT y del Partido Verde ya le prometieron su apoyo, refrendado desde las supuestas negociaciones del Plan A. Con ello garantizan un gobierno compartido con Morena hasta que sus propias leyes aprobadas se vuelvan contra sí y dejen de ser útiles. Por lo pronto aseguran un co- gobierno.
¿Y al pueblo? Hay que darle pan y circo. Ya lo dijo Marco Rubio. “Si se quiere apoyar al pueblo hay que empoderarlo y no ayudar a quienes lo oprimen”.
¿Y en el plan B qué es el verdadero A se observa alguna reforma que empodere al pueblo y no al gobierno?
Hay que revisarla bien.
Habrá que estar pendientes.
PASO A PASITO.- Estás son parte de las reformas específicas que contempla el Plan B:
1. -Topes máximos al presupuesto de los 32 congresos estatales.
Se fijará un límite anual al gasto de cada congreso local (ya sea como porcentaje del presupuesto estatal o en función de la población).
2.-Reducción del número máximo de regidores en los ayuntamientos.
Se establecerán límites según el tamaño de la población del municipio (por ejemplo, rangos para municipios de menos de 60 mil habitantes o más de 800 mil). No se podrá tener más de 15 regidores como máximo en un Cabildo.
3.-Ampliación de las consultas populares a temas electorales. Actualmente la ley prohíbe someter asuntos electorales a consulta.
La reforma permitirá consultas ciudadanas sobre temas específicos, como los montos de financiamiento a partidos políticos.
4.-Flexibilización y posible adelanto de la revocación de mandato.
Se abrirá la posibilidad de realizarla en el tercer o cuarto año del gobierno (no solo en el cuarto, como actualmente).
Además, se contempla empatarla con la elección federal de 2027 para adelantar la revocación de mandato.

