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El lado invisible de la Ciencia: violencia académica y el despojo del conocimiento en México

por Kiky
15-07-2026

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Hacer ciencia en México no es fácil, menos aún cuando se trata de cuestiones ambientales e investigación básica y aplicada en torno a impactos ecológicos. Entre las trabas burocráticas, la falta de presupuesto y las dificultades inherentes a crear conocimientos nuevos, añadamos un punto que podría pasarse por alto: La violencia académica en espacios de posgrado.
El día de hoy quisiera hacer un señalamiento a un caso muy reciente acaecido precisamente esta semana, que pone de manifiesto un problema recurrente en el ámbito académico: la invisibilización del trabajo de quienes generan el conocimiento científico.
Un diario con bastante reconocimiento nacional, publicó la entrevista a un académico de la UNAM, quien sistemáticamente omitió mencionar a la investigadora principal del proyecto, la maestrante Daniela Tercero, pese a que fue ella quien concibió la propuesta científica, planteó las preguntas de investigación, realizó el diseño experimental, ejecutó el trabajo de laboratorio, analizó los resultados y participó en la elaboración de los distintos productos científicos derivados de esta investigación, incluido el artículo científico citado en la nota.
Este trabajo se llevó a cabo en colaboración con una especialista en genotoxicología de la UNAM y seis estudiantes de servicio social, constituyendo un esfuerzo colectivo. Sin embargo, ello no resta mérito al liderazgo científico ejercido por la estudiante de posgrado, cuya contribución fue determinante para el desarrollo del proyecto.
La investigación representó un avance relevante en el estudio del daño en el ADN de la tortuga dulceacuicola Trachemys venusta asociado a la contaminación por productos químicos derivados de los plásticos. 
Si bien es cierto que él como tutor, tiene mérito en el trabajo, el panorama de violencia al cual ha sometido a Daniela es bastante preocupante, no solo en el espacio de la investigación sino por las repercusiones emocionales que ella  ha sufrido. Me gustaría hacer énfasis en que la responsabilidad de los tutores en los posgrados de investigación de todas las universidades es proporcionar guía y acompañamiento durante la duración del mismo, además de la violencia y el ejercicio de poder, Daniela enfrentó a otras situaciones como la falta de presupuesto o de apoyo, recurriendo incluso a su familia para que le ayudaran en aspectos que deberían estar cubiertos por la academia.
El problema de fondo no son solo las vicisitudes de la investigación en sí, sino todo aquello que no se ve. Alguna vez escuché que "así se forma carácter en la academia", pero es un absurdo puesto que no se requiere formar un carácter hostil y violentador, sino un carácter fuerte que permita levantar la voz ante inconformidades y malestar propios de enfrentarse a retos tal y como lo ha hecho ella hasta el momento.
Asimismo, menciona que el quiebre con sus tutores no solo fue la pauta a complicaciones para la publicación de su trabajo, mismo que, como mencionamos fue una forma de invisibilización y violencia. Tampoco le han dado fecha de examen y es gracias a la Defensoría de los Derechos Universitarios, así como autoridades del mismo Posgrado, que ha podido avanzar poco a poco, aún pese a las negativas y trabas que le presentan, quienes deberían facilitar su titulación.
Recordemos que México está sufriendo una crisis nacional por megaproyectos ecocidas que impactan negativamente no solo al medio ambiente, sino a las comunidades que las rodean (véase Topolobampo o el proyecto "cancelado" de Perfect Day en Mahahual) Por ello, hacer énfasis en la promoción de las ciencias biológicas es indispensable porque hablamos del futuro de nuestro País.
Me gustaría señalar que los posgrados de investigación en México no tienen un salario, pese a que los estudiantes de los mismos se dedican de tiempo completo y a veces en jornadas de 24/7 a generar conocimiento para el bienestar de la población y el ambiente. Si bien, la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnologías e Innovación (SECIHITI), tiene una beca para posgrados dentro del Sistema Nacional de Posgrados, también es cierto que las labores de investigación no solo son experimentales, sino también de divulgación, difusión, docencia y publicación de artículos científicos.
Muchos tutores, que forzosamente deben estar en el SNII (Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores) son personas con vocación y que les interesan sus estudiantes; sin embargo, en muchos otros casos, una vez que están en la comodidad de la academia, relegan a los estudiantes de posgrado sus responsabilidades y continúan formando parte del padrón, aunque no son los autores intelectuales del conocimiento que se genera.
Daniela me compartía una reflexión importante: "entrar a un posgrado no es fácil, hay muchos filtros para el ingreso y resulta triste llegar a estos espacios a percatarse que la permanencia depende de que tanta violencia se pueda soportar". Apostarle a un posgrado no solo es dedicarse en el presente, es saber que se corre contrarreloj para llegar algún día a una plaza, tratando de sortear los retos que la misma academia impone.