La Reserva Federal seguirá fijando los tipos de interés sin tener en cuenta la política, dijo este martes Warsh, aunque reconoció el entorno altamente politizado.

Durante su primera comparecencia ante el Congreso, la representante demócrata por Nueva York, Nydia Velázquez, preguntó al nuevo líder de la Reserva Federal si trabajaba para Trump, a lo que él respondió: “Somos un banco central independiente”.

“Es un honor para nosotros ser independientes”, afirmó Warsh. “Fuera de los muros de la Reserva Federal, sin duda hay mucha política”.

Reiteró esta postura durante un intercambio con el representante demócrata por Nueva York, Gregory Meeks, quien presionó a Warsh preguntándole cómo reaccionaría si Trump “le desacreditara públicamente para imponer un rumbo distinto” al que dictan los datos económicos.

“Mi compromiso con ustedes es cumplir la ley y seguir los datos. Seguir nuestro mejor criterio”, respondió Warsh.

La Reserva Federal ha sido objeto de una incesante oleada de ataques desde que el presidente Donald Trump inició su segundo mandato el año pasado, dirigidos especialmente contra el anterior líder del banco central, Jerome Powell.

El Gobierno de Trump también intentó destituir de su cargo a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook; sin embargo, el mes pasado el Tribunal Supremo dictaminó que no se habían respetado suficientemente las garantías del debido proceso en su caso.