Por Armando Guzmán
Primero: cabildear en Washington y en cualquier otro centro de poder es caro, muy caro. Pero el mundo entero lo hace porque vale cada centavo que se invierte. Además, hay que verlo como una inversión necesaria que reditúa mucho, no como un gasto.
Segundo: hay que decir algo que todos sabemos. No existe ningún problema estructural con el Tratado Comercial de América del Norte; como cadena de valor funciona perfectamente. El problema es Donald Trump.
Tercero: México es el país más afectado por la revisión anual, por la simple razón de que esta inyecta una profunda incertidumbre a todas las inversiones que llegan del exterior. Y, francamente, sin inversiones la capacidad mexicana de exportación y de creación de buenos empleos se reduce considerablemente. México no puede aceptar ser puesto en esta posición por los próximos diez años, porque cuando llegue el 1 de julio de 2036, todos los inversionistas se habrán ido.
¿Qué caso tiene invertir en un país que, aun cuando es favorecido por la vecindad con el mayor mercado del mundo, no puede introducir sus mercancías a ese mercado sin pagar aranceles?
Cuarto: hay tanta gente irritada y preocupada en Estados Unidos por la falta de renovación del tratado como la hay en México y en Canadá.
Quinto: los 50 estados de EE. UU. dependen del comercio con México y Canadá, ya que ambas naciones son los principales socios comerciales de la gran mayoría del país.
Más de la mitad de los estados estadounidenses obtienen el 30 % o más de sus importaciones totales de estos dos vecinos.
La dependencia económica varía según la región:
Dependencia de las exportaciones
Canadá es el principal mercado de exportación para 36 estados, mientras que México es el destino principal para otros seis (incluidos los cuatro estados fronterizos: California, Arizona, Nuevo México y Texas).
Dependencia de las importaciones
Los estados más cercanos a las fronteras presentan la mayor dependencia de las importaciones. Por ejemplo, Montana depende de Canadá para el 93 % de sus importaciones, impulsado en gran medida por las cadenas de suministro de petróleo y gas.
Manufactura y sector automotriz
Estados como Michigan dependen de ambos países para el 69 % de sus importaciones, cifra impulsada principalmente por la manufactura automotriz transfronteriza y las cadenas de suministro de autopartes.
Energía
Al menos 16 estados (entre ellos Illinois, Washington y Minnesota) dependen de las importaciones canadienses y mexicanas para sus cadenas de suministro de petróleo crudo y energía.
México debe realizar gestiones ante el Congreso de EE. UU. para renovar el T‑MEC.
Imagínese por un momento el daño que cada distrito congresional y cada estado en la Unión Americana van a sufrir por la inhabilitación paulatina del T‑MEC.
Hagámosles ver a los congresistas y senadores lo que les espera en pérdida de empleos y negocios, y verá cómo se vuelven nuestros aliados de inmediato.
Aspectos que México necesita estabilizar con la ayuda del Congreso en Washington
Implicaciones económicas y certeza para la inversión
Dependencia de las exportaciones: Más del 80 % de las exportaciones mexicanas se destinan a Estados Unidos y Canadá.
Nearshoring: La vecindad territorial con el mayor mercado del mundo es una ventaja única. El T‑MEC ha sido el pilar del auge del nearshoring, atrayendo miles de millones en inversión extranjera directa hacia la manufactura avanzada, la agroindustria y la producción automotriz.
El papel del Congreso: Si bien el Poder Ejecutivo negocia los acuerdos comerciales, el Congreso de EE. UU. ejerce un enorme poder de supervisión. Los legisladores pueden autorizar, restringir o modificar medidas comerciales, aranceles y requisitos regulatorios.
Las gestiones ante el Congreso ayudan a asegurar el respaldo político de actores empresariales clave y de legisladores cuyos estados dependen en gran medida del comercio transfronterizo.
Gestión de las demandas comerciales de EE. UU.
SUPER IMPORTANTE
Trump considera el comercio exterior como un juego en el que una parte gana y la otra pierde. Sabemos que piensa así porque lleva años alegando lo mismo, desde antes de ser político, cuando era solo un millonario controvertido al que la gente le preguntaba su opinión porque creían que, por ser rico, sabía de todo.
¿Han notado que la gente les pregunta su opinión a los ricos porque creen que, por ser ricos, saben de todo? Esa es una falacia. No todos los ricos saben sobre todo ni son ultra inteligentes. “Con mil disculpas a mis amigos ricos”.
Esa visión falsa de ganadores y perdedores en el comercio internacional es la razón por la que ahora Trump quiere imponer “concesiones forzadas” en el sector automotriz e industrial. El presidente de Estados Unidos está planteando nuevas exigencias para abordar los déficits comerciales y limitar la dependencia externa.
Esto está diseñado para obligar a México a ceder parte de su producción automotriz. ¿Cómo lo sabemos? Porque Trump lo dice todo el tiempo.
México busca negociar reglas de origen justas y evitar la aplicación estricta de medidas como los aranceles de la Sección 232 al acero y al aluminio. El Congreso en Washington no es tan técnico, pero sí sabe cuándo medidas como estas representan pérdidas de trabajo, inversiones y producción en sus distritos.
Riesgos de la revisión anual del T‑MEC
Dado que el T‑MEC avanza hacia una renovación anual automática, la posibilidad de cambios repentinos en políticas y aranceles genera riesgos para la planificación a largo plazo de las empresas.
Al interactuar activamente con el Congreso estadounidense, México podría construir una coalición legislativa que priorice la estabilidad económica sobre acciones comerciales punitivas.
Influencia en temas no comerciales y el “Gran Acuerdo”
Seguridad y migración
Los legisladores estadounidenses suelen vincular las negociaciones comerciales con cuestiones geopolíticas más amplias, como el narcotráfico (incluido el fentanilo), la seguridad fronteriza y el crimen transnacional.
Diplomacia integral
Las gestiones de cabildeo permiten a los funcionarios y representantes empresariales mexicanos —como los de los consejos empresariales— abordar directamente las preocupaciones de EE. UU., presentando a México como un socio cooperativo e indispensable. Esto garantiza que las conversaciones comerciales no se vean obstaculizadas por disputas ajenas al comercio.
Nuestros mejores cabilderos: quienes conocen la lucha diaria de los empresarios
Las principales agrupaciones empresariales en México se articulan a través de organismos cúpula, siendo el más importante el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que agrupa a los 14 organismos más relevantes del país y representa cerca del 80 % del PIB nacional.
1. Organismos cúpula
COPARMEX
CANACINTRA
CONCAMIN
CONCANACO SERVYTUR
ABM – Asociación de Bancos de México
CNA – Consejo Nacional Agropecuario
CMN- Consejo Mexicano de Negocios: agrupa a los 60 empresarios y directores de las corporaciones más grandes e importantes de México.
2. Cámaras y agrupaciones adicionales del CCE
COMCE: Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología.
AMIS: Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros.
ANTAD: Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales.
3. Sector agrícola y agroindustrial
Consejo Nacional Agropecuario (CNA): principal cúpula agrícola del país.
Además, existen agrupaciones especializadas por sector o cadena de valor, como:
Cámara Nacional de la Industria Azucarera y Alcoholera (CNIAA)
Cámara Nacional de Industriales de la Leche (Canilec)
Consejo Nacional de Productores de Chile, entre otros.
La verdad: hasta sobra gente para cabildear
No es costumbre en México que los empresarios actúen por su cuenta y le estorben al gobierno. Y obviamente no propongo estorbarle a Marcelo Ebrard en la difícil misión que tiene. Pero así como “el cuarto de junto” hace su trabajo, hoy es necesario que los empresarios se coordinen para tener un mensaje común.
Consideren que en EE. UU. y Canadá existen organizaciones empresariales similares a las mexicanas. Esas organizaciones tienen enorme influencia en el Congreso porque ayudan a sus congresistas y senadores continuamente. Ellos son quienes más pueden influir en el ánimo del Congreso estadounidense, y todas estarían felices de trabajar con sus contrapartes de México.
Hace dos años tuve el gusto de sugerirle a una reunión de CANACINTRA en Aguascalientes que la mejor inversión que podían hacer era abrir una oficina coordinadora en Washington. El año pasado repetí la misma sugerencia a COPARMEX en Tijuana.
Queridos amigos empresarios, es decisión de ustedes, pero recuerden que “a grandes males, grandes remedios”. El mundo entero cabildea en Washington. Es hora de que México lo haga en Washington y en todo Estados Unidos.

