Marco A. Rodríguez Blasquez
La política tiene una lógica que pocas veces admite casualidades. Maquiavelo decía que en política las alianzas y los equilibrios de poder rara vez son producto de la casualidad; responden a intereses, circunstancias y relaciones de fuerza.
Lo ocurrido el día de ayer en el Congreso, en momentos complejos para la Presidenta Sheinbaum, el Partido del Trabajo volvió a colocarse a su lado y expresó su respaldo sin titubeos, a la titular del Ejecutivo, siendo claro el mensaje - cuando un aliado enfrenta momentos difíciles, la verdadera lealtad se demuestra estando presente, dando la cara y acompañando-posicionamiento que se da a pesar de las diferencias que pueden existir en temas específicos, demostrando capacidad para cerrar filas cuando las circunstancias lo exigen.
Ante esto, surge una pregunta inevitable ¿Si el PT, ha demostrado ser un aliado leal y eficiente de la presidenta, porque no podría desempeñar ese mismo papel en el Estado de México?, teniendo la oportunidad de demostrar que también puede serlo con la gobernadora Delfina Gómez, que enfrenta un escenario particularmente difícil, generado por las pugnas que ya son más que evidentes entre los distintos grupos de Morena que buscan influir en la definición de candidaturas rumbo al 2027, y en donde cada corriente intenta posicionar a sus propios perfiles y ganar espacios de decisión.
A esto se suma los cuestionamientos y señalamientos de posibles actos de corrupción relacionados con funcionarios de la secretaria del Medio Ambiente vinculados con el Partido Verde, que hicieron de los verificentros, según notas periodísticas publicadas , un verdadero botín, hecho que puede representar un eventual costo político a la administración estatal, por lo que corresponderá a las autoridades investigar y determinar responsabilidades, pero políticamente sería ingenuo ignorar el impacto que estos episodios tienen en la opinión pública.
Es justamente en esta coyuntura en que el Partido del Trabajo que en distintas ocasiones ha expresado públicamente su respaldo a la gobernadora mexiquense, y ha reconocido acciones de su administración , como recientemente lo hiciera el Comisionado Nacional de ese partido en el Estado de México, el Diputado Reginaldo Sandoval, quien ha venido trabajando en el fortalecimiento de su estructura territorial, buscando la unidad, y dejar de ser solamente un aliado electoral para convertirse en una fuerza con mayor presencia y capacidad de interlocución política.
Este trabajo puede adquirir mayor relevancia en los próximos meses, con un PT organizado, con una dirigencia que se conduzca con apego a sus estatutos, una militancia cohesionada, pudiendo ofrecer a la gobernadora Delfina Gómez algo que en política tiene un enorme valor: un aliado con el que se pueda construir y encontrar equilibrios sin quedar atrapado en las disputas de las distintas corrientes de Morena.
No se trata de sustituir a Morena, ni mucho menos de romper con el partido Verde, se trata de construir un equilibrio político dentro de la coalición, pudiendo representar para la Gobernadora un aliado capaz de acompañar su proyecto político, y al mismo tiempo, darle mayor margen de maniobra frente a las distintas fuerzas y grupos que conviven dentro de Morena.
En la praxis política hay una máxima: En política, depender de un solo grupo siempre tiene riesgos, por ello la importancia de las alianzas, que además de sumar votos representan un mecanismo de equilibrio , una vía adicional de interlocución política y una alternativa para enfrentar eventuales desgastes de los integrantes de la coalición.

