Los recientes terremotos registrados en Venezuela y Colombia han despertado dudas sobre una posible relación entre ambos eventos y, sobre todo, si estos movimientos podrían aumentar el riesgo de que ocurra un sismo de gran magnitud en México.
La preocupación cobra fuerza a medida que se acerca septiembre, un mes asociado en el imaginario colectivo con los grandes terremotos que han golpeado al país. ¿Pero realmente hay alguna relación causa y efecto entre los terremotos de Sudamérica y la posibilidad de un gran sismo en territorio mexicano?
En entrevista para El Financiero, Luis Quintanar Robles, investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, despejó algunas interrogantes e inquietudes en torno al origen de estos devastadores fenómenos y si estos tienen algún conexión con la actividad sísmica en México.
Los terremotos de 7.2 y 7.5 en Venezuela, así como el sismo de 7.4 en Colombia, ocurrieron con apenas seis semanas de diferencia y con relativa cercanía, lo que ha alimentado la idea de que todos corresponden a una misma “secuencia sísmica”.

