El drama del año en la UNAM continúa; no sólo por las diferentes marchas y protestas de los aspirantes, tampoco por los comentarios de Sheinbaum, sino porque la empresa que aplicó el examen —Territorium— por fin se pronunció.
¿La UNAM tiene la culpa de la trampa en los exámenes de admisión?
A través de un comunicado la empresa Territorium se dirigió al Dr. Eduardo Bárzana García, presidente de la Comisión Técnica que la UNAM creó para la revisión del proceso de ingreso a la licenciatura 2026.
En el documento se dicen dispuestos a aportar información y elementos técnicos que puedan aportar a la investigación. Además, dejaron claro que, desde su parte, todo funcionó como debía:
El drama del año en la UNAM continúa; no sólo por las diferentes marchas y protestas de los aspirantes, tampoco por los comentarios de Sheinbaum, sino porque la empresa que aplicó el examen —Territorium— por fin se pronunció.
¿La UNAM tiene la culpa de la trampa en los exámenes de admisión?
A través de un comunicado la empresa Territorium se dirigió al Dr. Eduardo Bárzana García, presidente de la Comisión Técnica que la UNAM creó para la revisión del proceso de ingreso a la licenciatura 2026.
En el documento se dicen dispuestos a aportar información y elementos técnicos que puedan aportar a la investigación. Además, dejaron claro que, desde su parte, todo funcionó como debía:
“La plataforma operó conforme a lo previsto, atendió de manera simultánea a más de 10 mil participantes en cada turno y ejecutó los requerimientos tecnológicos y de seguridad establecidos para la aplicación“.
Aquí viene lo mejor; Territorium continúa el comunicado señalando que una evaluación segura no depende sólo del software que estabiliza el servidor y el monitoreo, sino de la seguridad académica para generar reactivos aleatorios, un banco de preguntas diverso y variación de los exámenes.
O sea, le están diciendo a la UNAM que es su culpa por no variarle al examen de admisión ni tomar las medidas necesarias para reducir el riesgo de filtraciones. “Este es un riesgo reconocido en cualquier modalidad de evaluación, presencial o digital“.
¿Cómo nació Territorium?
La empresa Territorium se fundó en 2012 por Guillermo Elizondo y Gerardo Sáenz, dos jóvenes mexicanos y originarios de Monterrey, Nuevo León, cuando apenas cursaban el segundo semestre de su carrera universitaria en el Tecnológico de Monterrey.
Territorium nació como un proyecto escolar que buscaba “acercar oportunidades a más personas”. Pronto se convirtió en una startup que contó con el apoyo de creación de empresas del Tec y creció como emprendimiento internacional al ganar varios premios.
Si te echas una búsqueda rapidita en Google te enteras que Territorium tiene dos premios principales por el desarrollo de tecnología educativa. Uno otorgado por Microsoft y otro de la Bolsa Mexicana de Valores por su emprendimiento como estudiantes.
Actualmente, en su sitio web, Territorium dice que cuenta con millones de usuarios alrededor del mundo, principalmente en México y Estados Unidos, con sus dos unidades de negocio: Admisiones y Credencialización Digital.
La unidad de admisiones, que apenas se implantó en el 2021, fue la que usaron para el examen de la UNAM. ¿El propósito? “Generar igualdad de oportunidades en el acceso a la educación a través de la digitalización de procesos de admisión con Inteligencia Artificial“.
¿En qué otros proyectos está involucrada Territorium?
Según se lee en el comunicado dirigido a la UNAM, su tecnología se usa en más de 300 instituciones educativas en Estados Unidos y por más de 12 millones de estudiantes en México, Estados Unidos, Latinoamérica, Medio Oriente y Sudáfrica.
Además, señalan que han aplicado más de seis millones de exámenes a nivel mundial con “exigentes estándares de seguridad”. Presumen, entre ellas, a varias universidades en California, Georgia y Tennessee.
En México Territorium ha colaborado con la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad Intercontinental (UIC), el Instituto Nacional Electoral (INE), entre otras.
La pelota ahora está del lado de la UNAM y su Comisión Técnica. Mientras los miles de aspirantes que buscan un lugar en la Máxima Casa de Estudios siguen esperando un dictamen que defina su futuro educativo.
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