José Luis Camacho Acevedo
Una razón concluyente para que Donald Trump no firmara el T-MEC como lo planteaba México: puede ser la que el gobierno de la 4T insiste en proteger a Rubén Rocha Moya, como una acción que le revela al mandatario norteamericano que en nuestro país el régimen no tiene entre sus planes de colaboración en la lucha contra los cárteles y los narcopolíticos.
Trump espera la entrega del mandatario sinaloense con licencia, y menos a los líderes de las organizaciones criminales.
Y desde luego que no tocan a los estrategas financieros encargados de lavar el dinero sucio que llega por diferentes vías a narcos y políticos, precisamente cuando las agencias de Estados Unidos ahora están enfocadas, prioritariamente, a investigar origen y destino de los recursos que genera el llamado Huachicol Fiscal.
La conocida estrategia de amenazar con acciones que se pueden leer como “castigos” que pone en práctica Donald Trump cada vez que se enfrenta a una negociación con México, sin duda que condiciona y pone en peligro la inversión extranjera en nuestro país.
Pero una condición cronológica parece favorecer a México ante las amenazas del mandatario norteamericano.
Primero Trump dejará de ser presidente, sin posibilidad de reelección, a menos que violente la Constitución de su país o de plano imponga con un golpe de estado la ley del más necio.
Por lo pronto Marcelo Ebrard permanece velando armas para siguiente reunión bilateral que habrá de celebrarse el 20 de julio próximo.
Un mensaje del secretario de Economía para los que tratan de regresarlo al Senado para favorecer las aspiraciones de otros, u otras, suspirantes a la Silla del Águila.
LIBIA DENNISE GARCÍA ENCUBRE A DIEGO SINHUE
Pues la gobernadora de Guanajuato decidió realizar un arriesgado salto al vacío.
La mandataria envió al Congreso estatal un comunicado en el que anuncia que NO SE REALIZARÁ NINGUNA AUDITORÍA AL EX GOBERNADOR DIEGO SINHUE EN RELACIÓN A LOS MILLONARIOS Y OSCUROS CONTRATOS QUE OTORGÓ A LA EMPRESA SEGURITECH.
En el seno de esa legislatura estatal de Guanajuato, diputados panistas, con Juan Carlos Romero Hicks a la cabeza, están exigiendo que se transparentes los contratos a modo que el exgobernador entregó a la truculenta empresa Seguritech.
Pero la indignación mayor con la gobernadora proviene de una sociedad que está harta de corrupción, mentiras y encubrimientos.
A los escándalos de corrupción se suma la acción en contra de la alcaldesa de León, Alejandra Gutiiérrez, que puede ser considerada como una violencia política de género, que decidió abandonar al PAN ante el grave deterioro que sufre esa organización por las acciones fraudulentas mencionadas.
Pues sucede que mientras la gobernadora Libia Dennise García sirve de tapadera a los oscuros contratos que por vientos de millones otorgó Diego Sinhue a Seguritech, sus mastines de caza se lanzan contra Alejandra Gutiérrez a quien le harán una auditoría por una cantidad que nada que ver con los moche que presuntamente obtuvo Diego Sinhue por otorgarle contratos a Seguritech, que tiene sus contratos en orden, pero que tiene encima un reclamo ciudadano de que cámaras y arcos de seguridad no han logrado, siquiera, disminuir los delitos, muchos de ellos son homicidios dolosos.
Pues los panistas de Guanajuato están siendo unos alumnos muy aplicados de las mañas que tiene la 4T.
Así como la 4T protege a Rocha Moya, y en Guanajuato, muy vivilla, Libia Dennise aprende las mañas morenistas y las aplica encubriendo a Diego Sinhue.

