Durante las últimas horas comenzaron a circular versiones en medios digitales y redes sociales sobre la presunta detención del senador sinaloense Enrique Inzunza Cázares en Estados Unidos, presuntamente por autoridades vinculadas a la Administración para el Control de Drogas (DEA), en el contexto de las investigaciones abiertas contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa señalados por presuntos nexos con el crimen organizado.
Sin embargo, hasta el momento, ninguna autoridad estadounidense o mexicana ha confirmado oficialmente la supuesta captura o entrega voluntaria del legislador morenista. Diversos medios retomaron la versión a partir de publicaciones difundidas en plataformas digitales y reportes no verificados.
Asimismo, tras realizar una revisión en el sistema oficial de localización de internos de la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP, por sus siglas en inglés), no se encontraron registros públicos que acrediten la detención de Enrique Inzunza Cázares al momento de esta publicación.
La versión surge en medio de la crisis política y judicial derivada de las acusaciones realizadas por autoridades estadounidenses contra diversos actores políticos sinaloenses, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, así como exfuncionarios y mandos de seguridad presuntamente relacionados con estructuras del narcotráfico.
En paralelo, recientemente trascendió que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) habría ordenado el congelamiento de cuentas bancarias vinculadas a Rocha Moya, sus hijos y otros personajes señalados en las investigaciones, entre ellos Enrique Inzunza Cázares. De acuerdo con diversos reportes, la medida habría sido notificada al sistema financiero mexicano mediante acuerdos enviados a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Pese al contexto de señalamientos e investigaciones, el senador sinaloense habría reaparecido en redes sociales por última vez el 10 de mayo, en redes sociales sin hacer referencia directa a la situación judicial o financiera en tomo a su nombre.
La presunta detención continúa sin evidencia documental pública ni confirmación institucional, por lo que, hasta ahora, la información permanece en el terreno de las versiones no corroboradas.

