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Diego Luna conmueve en Cannes con Ceniza en la boca; “es un recordatorio del padre que no quiero ser”

por Gamboa C. Alejandro
15-05-2026

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El cine mexicano volvió a emocionar en la Costa Azul. Diego Luna presentó su nueva película, Ceniza en la boca, en la edición número 79 del Festival de Cannes, dentro de la sección Proyecciones Especiales, donde la cinta recibió una ovación de dos minutos al término de su primera exhibición.

Pero más allá de la respuesta del público, fue el propio Luna quien terminó marcando uno de los momentos más íntimos y emotivos de la jornada con una confesión personal que dejó en silencio al auditorio.

“Esta película… es un recordatorio para mí del padre que no quiero ser”, dijo el cineasta mexicano antes de la proyección.

La película, producida por Inna Payán y Valerie Delpierre, representa el cuarto largometraje de Luna detrás de la cámara y forma parte de una coproducción entre México y España, en la que también participaron Diego Rabasa, Luis Salinas y el propio director.

Antes de la función, Luna agradeció públicamente la libertad creativa que encontró durante el proyecto.

“Esta película fue una experiencia de libertad, y eso se debe a Inna y Valerie, que apoyaron desde el principio hasta el final. Gracias por la confianza”, expresó.

La historia de Ceniza en la boca sigue a dos hermanos que migran a Madrid para reencontrarse con su madre, una mujer que sobrevive en condiciones laborales irregulares en la capital española. La trama explora ausencia, desarraigo, migración y los vacíos emocionales que atraviesan las familias separadas por la búsqueda de oportunidades.

Luna conectó esa narrativa con su propia historia familiar.

“Cuando presenté Abel fue mágico. Mi papá estaba en esa sala y le dediqué aquella función. Esta noche no puede estar aquí, ya no está con nosotros… pero también se la dedico a él.”

Después hizo una pausa.

“Hoy tengo la hermosa oportunidad de dedicársela a mi hija, que está estudiando, y a mi hijo, que está aquí sentado… porque esta película también habla de ausencias.”

El director aprovechó el escenario para lanzar una reflexión social sobre la migración.

“La película trata de quienes tienen que buscar otro lugar, de lo que hacemos… y sobre todo de lo que dejamos de hacer. Ojalá no se quede solo en la pantalla, sino que provoque una reflexión sobre lo que deberíamos estar haciendo.”

Junto a Luna estuvo la actriz Anna Díaz, quien forma parte del elenco y reconoció la dimensión emocional de presentar la cinta en Cannes.

“Estoy muy feliz de estar aquí con esta película. Es una experiencia totalmente distinta y la estoy disfrutando muchísimo”, expresó.

Con Ceniza en la boca, Diego Luna no solo volvió a Cannes dieciséis años después de presentar Abel. También confirmó que su evolución detrás de la cámara está cada vez más ligada a historias personales, heridas familiares y preguntas incómodas sobre lo que significa estar… y lo que significa faltar.