José
Luis Camacho Acevedo
La diferencia
entre la reciente solicitud de Estados Unidos para que detenga y posteriormente
extradite a 8 connotados políticos mexicanos y su anterior exigencia de que se
entregaran a las cabezas más relevantes de los carteles que, dicen en el vecino
país, ya están clasificados como organizaciones terroristas es, precisamente,
el matiz de que ahora quiere cabezas de narco políticos.
Donald Trump
está en China acompañado por los más importantes empresarios que están
establecidos en su país.
El
mandatario norteamericano sabe perfectamente que el fentanilo que llega a
Sudamérica, específicamente a México, proviene en una gran cantidad del gigante
asiático.
En México ya han
caído cabecillas de los carteles como el Chapo Guzmán y, recientemente fue
abatido Nemesio Oceguera, el Mencho, considerado un capo con un poderío
económico tan grande que el CJNG es calificado en Estados Unidos como una
organización multinacional.
El mensaje para
México que manda Trump visitando China junto a empresarios de las dimensiones
de Elon Musk, puede leerse como una decisión de que sus nuevos objetivos son
políticos ligados al crimen organizado, amén de empresarios y banqueros que
están bajo la sospecha del Departamento del Tesoro como posibles lavadores de
dinero.
Decíamos en
nuestra columna del pasado miércoles que ya es del dominio público mexicano la
lista de políticos relacionados con los carteles que seguirán después de la
solicitud que hicieran para detener y, en caso de resultar ciertos los vínculos
que podrían tener con los carteles el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén
Rocha Moya y 8 más de sus más relevantes integrantes de su entorno político
cercano, para proceder a su extradición de acuerdo al tratado existente entre
ambos países para esos casos.
Las señales
mencionadas tienen ya un referente por demás notable:
“La posible entrega a autoridades de
Estados Unidos de Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán
Salazar, principales líderes de la facción de Los Chapitos dentro del Cártel de
Sinaloa, podría desencadenar una profunda reconfiguración criminal en el
noroeste del país, marcada por fracturas internas, alianzas regionales y nuevas
disputas por el control de territorios estratégicos.
De acuerdo con información publicada
por el diario Los Ángeles Times, ambos hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán
mantienen desde hace al menos un año conversaciones con autoridades
estadounidenses para negociar su entrega, en medio del debilitamiento operativo
de su organización y la prolongada guerra interna que sostienen contra la facción conocida como La
Mayiza.
Las versiones sobre una posible
negociación tomaron fuerza luego de varios movimientos judiciales en Estados
Unidos, entre ellos la contratación del abogado Jeffrey Lichtman, quien
previamente defendió a Joaquín Guzmán Loera y actualmente representa a Ovidio
Guzmán López y Joaquín Guzmán López. Además, los expedientes judiciales de Iván
Archivaldo y Jesús Alfredo fueron reasignados a la misma jueza federal que
lleva los casos de sus hermanos.”
Tomado de Código Político.
FE DE ERRATAS
Mis contactos en Washington corrigen lo siguiente de mi columna publicada ayer sobre los mandos del Pentágon
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“El que remplazó a Lloyd Austin como
secretario de defensa se llama Pete Hegseth. El jefe del Comando Conjunto
de Estado Mayor que también ha estado testificando en el congreso es el General
Dan Caine.”
Para no volver a confiar sin comprobar lo que dice la IA.
SAN LUIS POTOSÍ SE DEFINE
Todo indica que la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador Ricardo Gallardo, sí será la candidata del Partido Verde Ecologista de México a la gubernatura de San Luis Potosí.
CAMBIO EN PEMEX
Nuevo golpe de timón de la presidenta
Claudia Sheinbaum: sale como director de Pemex Víctor Rodríguez Padilla, quien no supo controlar la
información que la misma paraestatal proporcionó a la calificadora
Stanrd&Poors. Es reemplazado por Juan Carlos Carpio Fragoso.

