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Reconstitución del Imperio Predominante. Defender la Soberanía y Resistir

por Salomón Rosas
10-05-2026

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No se trata de negar nada, pero tampoco de aceptar todo. No se trata de esgrimir argumentos banales y sin sentido para escudarse y pedir que se evite actuar sobre lo necesario. Tampoco se trata, como dice el dicho, de “envolverse en la bandera” y hacer una defensa patriotera (superficial y exagerada; fanática o xenofóbica) que en nada ayuda a enfrentar los problemas y mucho menos a resolverlos. Si se trata de poner las cosas en una perspectiva adecuada y es por ello que en torno a la altísima tensión que estamos viviendo en la relación bilateral entre México y Estados Unidos derivada de las acusaciones sobre personajes políticos mexicanos supuestamente involucrados en actividades delictivas   planteamos las siguientes preguntas: ¿Alguien verdaderamente cree que no hay cárteles del narcotráfico en Estados Unidos?, ¿Habrá quien, en México o en el Mundo, este dispuesto a sostener, con argumentos sólidos, la mentira de que los fenómenos de corrupción, complicidad y/o connivencia con el crimen organizado se dan en todo el planeta menos en el territorio estadounidense?, ¿En realidad la clase política mexicana, los intelectuales, el sector periodístico nacional -que por esencia debe tener como referente la búsqueda  y difusión de la verdad- y la sociedad en general estamos dispuestos a caer en las trampas de las estrategias en marcha del Imperio Predominante?; en otro orden de ideas, ¿Hay alguien que no tenga clara la historia de nuestra vecindad y los suceso expansionistas e injerencistas que hemos vivido? (hay que revisarla rápidamente para saber todo lo que nos ha costado); ¿Es conveniente y útil para México y para los mexicanos aceptar y acatar lo que los gringos quieren, en los tiempos que lo quieren y como lo quieren? Hoy nos toca poner algunas consideraciones sobre la mesa y que cada uno saque sus respuestas y conclusiones.

Todo es parte de una estrategia del Imperio Predominante en su afán por reconstituirse como el poder hegemónico en el Mundo, el gobierno de Estados Unidos de América ha decidido atacar a diestra y siniestra por todo el planeta con diversas estrategias que ellos han llamado como “Guerra Comercial” y que van desde las presiones de carácter económico con la imposición de aranceles/impuestos recurrentes en las relaciones comerciales y en la renegociación de Tratados como el T-MEC, pasando por las acciones –no menos importantes y muy trascendentes- de imposición ideológica y cultural con pretensión de convertirlas en las bases de lo que ya se conoce como el Modelo Único, hasta el despliegue de acciones eminentemente bélicas y desatando una verdadera Guerra Militar enviando tropas, artillería, buques, aviones y tecnología; usando y abusando de las armas que dispone e, incluso, invadiendo territorios y espacios aéreos violando la soberanía y el orden jurídico de otros países. El Imperio Predominante amaga, condiciona, acusa, amenaza y agrede sin recato y utiliza una argumentación bien estructurada que pretende sustentar sobre una base en la que se afirma que Estados Unidos tiene la razón en todo y que las causas de todos sus problemas provienen del exterior (no importa de dónde) y que ellos (el gobierno de los gringos y su sociedad) son víctimas de todos los males que padecen y, por lo tanto, hay que combatirlos afuera porque adentro (en su territorio y en sus estructuras institucionales) eso no existe. Esa es SU VERDAD, pero NO ES LA VERDAD.

Un par de datos espero resulten ilustrativos de lo que pretendo expresar sobre la reconstitución de la supremacía mundial que pretende Estados Unidos. En primer lugar, recordar que su gobierno se empeñó y sigue empeñando en vulnerar las capacidades de los organismos internacionales y que emprendió una campaña para debilitar nada más y nada menos que a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que fue creada el 24 de octubre de 1945 tras finalizar la Segunda Guerra Mundial y minimizar el orden jurídico internacional que venía funcionando desde la posguerra y que tiene como objetivos primordial es evitar los conflictos internacionales, mantener la paz y seguridad mundiales y fomentar la cooperación entre las naciones. La ONU se creó para evitar guerras; entonces, en la estrategia de reconstitución del Imperio, estorba.

Un segundo tema, para ilustrar con puntualidad y contundencia una realidad innegable, es conocer lo que el capítulo estadounidense de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Trasnacional (organización no gubernamental con sede en Ginebra, Suiza, que opera con fondos del Departamento de Estado de la Unión Americana y de la Unión Europea), en el que se anota que hay “miles de pandillas activas, involucradas en drogas, armas y tráfico humano, que son violentas. También se menciona que se mantienen cinco grandes familias que descienden de la Cosa Nostra, que tienen control en Nueva York, el sur de Nueva Jersey y Filadelfia. Señala que existen también las pandillas de motociclistas, que operan en el mercado de las drogas, particularmente transportándolas por las fronteras. Y hay más; dice el reporte que “entre estas mafias en Estados Unidos podemos enlistar las siguientes que se presume siguen activas: Familia criminal Bonanno; Familia criminal de Búfalo; Familia criminal de Cleveland; Familia criminal de Filadelfia; Familia criminal de Pittsburgh; Familia criminal DeCavalcante; Familia criminal Gambino; Familia criminal Genovese; Familia criminal Patriarca; Outfit de Chicago; Mafia estadounidense”. Asimismo, nos informa que “la DEA ubica por lo menos a ocho cárteles estadounidenses con alcance organizacional en toda la Unión Americana y son: Latin Kings; California Mexican Mafia; 18th Street; Bloods; Pagan’s OMG, Crips; MS-13; y, Hells Angels”.

Dicho lo anterior, entonces que cada uno saque sus respuestas y conclusiones. Asistimos a la reconstitución del Imperio Predominante y resulta que es nuestro vecino y socio. Defender la Soberanía y resistir, resistir y resistir es el reto para salir fortalecidos y ganar.